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CESARISMO PREOCUPANTE: SÁNCHEZ EMBORRONA EL SENADO Y EL CONGRESO

lunes 24 de marzo de 2025, 14:15h
César Antonio Molina es un excelente poeta que se distingue por el aliento lírico de sus versos...

César Antonio Molina es un excelente poeta que se distingue por el aliento lírico de sus versos y la profundidad de pensamiento. Está reconocido además como un eficaz ministro de Cultura. Socialista a carta cabal, César Antonio ha triunfado como político y como escritor. De forma periódica publica artículos que, sin exageración, pueden calificarse de magistrales. En la línea de Felipe González su concepción socialdemócrata del socialismo convierte al PSOE en un partido constructivo, europeo y razonador.

César Antonio Molina está lógicamente contra los excesos del sanchismo, contra la voluntad de Pedro Sánchez de permanecer en la silla curul del palacio de la Moncloa a toda costa, acudiendo a concesiones humillantes y a políticas que ofenden la dignidad de España. En su artículo de hoy en el diario ABC escribe: “La jibarización del Congreso y el Senado por parte del sanchismo ha desvalorizado el debate público esencial en la democracia. La confrontación pacífica de las ideas fue, según el politólogo Stephen Holmes, el principio más novedoso y radical del liberalismo. El sanchismo lo ha demolido a conciencia. Desde el propio Estado, que no es suyo, está creando un ambiente psicológico de terror blando”.

No existe democracia pluralista plena sin el abierto funcionamiento del Congreso y del Senado. Pedro Sánchez no solo pierde las votaciones en la Cámara Alta, sino que ha sido derrotado en más de cien ocasiones en el Congreso, porque es un despropósito político pretender gobernar en alianza con una veintena de partidos. Al final ha pasado lo que tenía que pasar. La discrepancia de cualquiera de los partidos aliados -Sumar, Podemos, ERC, Junts, PNV y Bildu- supone una derrota parlamentaria. Como explica César Antonio Molina, el presidente del Gobierno emborrona la actividad de ambas cámaras, harto de hacer el ridículo en todas las votaciones, salvo en aquellas que convienen a los izquierdistas vascos y catalanes o a los bilduetarras. “Para Sánchez -escribe el exministro socialista de Cultura- el poder legislativo y el judicial están muy por debajo de la suela de sus zapatos”. A eso se le llama autoritarismo o, para ser más precisos, cesarismo.