El grupo de medios de comunicación Prisa, propietaria del diario El País y la cadena Ser, entre otros, ha lanzado una ampliación de capital con la que pretende captar al menos 40 millones de euros en el mercado con el objetivo de reducir su deuda, que al cierre de 2024 era de 750 millones.
Según ha detallado este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Prisa ha decidido emitir hasta 108.108.108 nuevas acciones de 0,10 euros de valor nominal cada una (lo que supone el 9,95% del capital actual), aunque se ha fijado un precio mínimo de 0,37 euros para cada una de ellas.
En cualquier caso, el precio final se corresponderá con el valor nominal de las acciones en circulación, más la prima de emisión que se determine en función de la prospección que se haga de la demanda.
El precio mínimo fijado por el grupo dueño del diario El País, entre otros medios, representa un descuento del 6,33% sobre el precio de cotización de la acción al cierre del mercado de hoy (0,395 euros) y una prima del 4,69% y del 6,92% sobre la media aritmética de los precios de cierre diarios en los últimos tres y seis meses, respectivamente.
Se trata de una colocación acelerada dirigida a inversores cualificados y los fondos obtenidos con esta operación se destinarán a cancelar el tramo de la deuda junior del grupo, cuyo saldo a 28 de febrero pasado era de 39.992.000 euros, en un crédito referenciado al euribor más el 8%.
La ampliación de capital, autorizada en la junta general de accionistas del 26 de junio de 2024, se hace con cargo a aportaciones dinerarias y con exclusión del derecho de suscripción preferente y las acciones son de la misma clase y serie que las que están actualmente en circulación.
La cancelación es una condición suspensiva para formalizar una nueva refinanciación de la deuda financiera sindicada actual del grupo Prisa exigida por los acreedores financieros de la Sociedad.
Un mes después del "no" a un nuevo canal de televisión
Esta operación se acomete un mes después de que Prisa anunciara que no optará al nuevo canal de televisión en abierto que prevé licitar el Gobierno y que centraría sus esfuerzos en las líneas de negocio que actualmente desarrolla tanto en prensa como en radio, así como en reducir su deuda.
El pasado 25 de febrero, el consejo de administración del grupo analizó el proyecto presentado por el entonces presidente ejecutivo de Prisa Media y consejero ejecutivo de Prisa, Carlos Núñez, -que dimitió un día después- sobre la oportunidad de optar a una nueva licencia televisiva en España, cuando se proceda a su licitación, con el objetivo de lanzar un nuevo canal de televisión.
Sin embargo, ese órgano rechazó dicho proyecto y acordó que el grupo continuaría focalizándose en reducir la deuda y reforzar su posición de liquidez, en línea con los esfuerzos realizados en los últimos años.
El presidente de Prisa, Joseph Oughourlian, señaló entonces que "un grupo de accionistas" había propuesto al consejo "un proyecto de televisión que no ofrecía garantías", ya que contaba "con una financiación de solo 20 millones. En su opinión, en una cadena de televisión esa cifra "da para apenas cinco minutos".
La propuesta de esos accionistas consistía en que Prisa tomara el 30% de la cadena, aportando recursos, en un contexto en el que el grupo tiene el foco a corto plazo en cerrar un acuerdo de refinanciación de la deuda.
Con anterioridad, Núñez había afirmado que un canal de televisión sería un paso natural dentro de la estrategia audiovisual del grupo, pero puntualizando que con ello no se debía comprometer su situación financiera.
Al final del año pasado su deuda ascendía a 750 millones de euros, 82 millones menos que en 2023, lo que supone una reducción del 10%.