Vaya siete días que hemos pasado con noticias repletas de despropósitos, de tomas de postura necesarias y de algún disgusto que nos seguimos llevando por afirmaciones y peticiones que seguimos sin entender.
La primera en la frente, que diría un castizo, con la Vicepresidenta Primera del Gobierno, señora Montero, que puso en duda la sentencia que absolvía al futbolista Dani Alves con estas palabras: ”Qué vergüenza que todavía se cuestione el testimonio de una víctima y se diga que la presunción de inocencia está por delante de las mujeres que denuncian a los poderosos”. La “Castelar” andaluza se ciscó de la presunción de inocencia y del “in dubio pro reo”, ante un auditorio que aplaudía todo lo que la candidata a las próximas elecciones andaluzas decía, y que no paró allí, pues después vino el turno para las Universidades Privadas, que la señora Montero solo ve para “los hijos de los señoritos”, ante las públicas hechas para “los hijos de trabajadores”. Esto último como nuevo frente abierto por los que marcan la estrategia monclovita, que posiblemente no tenían en sus apuntes que cinco ministros del gabinete estudiaron en las privadas y que el Presidente hizo toda su carrera en un privada con nombre de Nobel literario, incluido el polémico doctorado de Sánchez.
Mientras, en Madrid, en la sede de la Conferencia Episcopal Española, se abría la Asamblea Permanente de la misma, que celebra dos veces al año, y en los aledaños del edificio aparecían pintadas, realizadas presuntamente por elementos de la ultraderecha eclesial, culpando a la cúpula de la Iglesia Española del acuerdo alcanzado por el gobierno y los obispos sobre la Basílica del Valle de los Caídos, acuerdo, según parece alcanzo por el Ministro de Justicia, Bolaños, y el Cardenal-Arzobispo de Madrid, Monseñor Cobo. Por eso, el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, Monseñor García Magán, ha confirmado al cierre de la Permanente “el cierre de filas episcopal al trabajo ddel Cardenal Cobo en el acuerdo Vaticano-Gobierno: "Ha habido un refrendo total y unánime, sin ninguna voz discrepante, a la tarea hecha hasta ahora".
Una Asamblea Permanente que se inició con la despedida del Nuncio de la Santa Sede en España, Bernardito Auza, que ha sido enviado como Representante del Vaticano a la Unión Europea, y que continuo con el discurso de apertura del Presidente de la CEE y Arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, que abordó varios temas, dos fundamentales, como son la regularización de los migrantes, a la que el Argüello dijo: “queremos promover una alianza social que lleve la esperanza a quienes están excluidos de la regularización y viven en una tierra de nadie que no propicia nada bueno. Estamos dispuestos a ofrecer un cauce que facilite el encuentro y el diálogo”, y el ”compromiso de seguir intensificando la reparación integral de las víctimas de abusos y la prevención de estos. Hemos puesto en marcha un plan de prevención y reparación, asumimos una obligación moral donde no haya obligación jurídica, en los casos verosímiles del pasado; incluso estamos dispuestos a estudiar una posible supervisión del Defensor del Pueblo en este proceso “.
Y para cerrar estos siete días, comentar a los compañeros de INFOVATICANA que “seguimos rezando por la salud del Papa” por más que ellos sigan cuestionando la “necesidad de esa oración”, y ver como algunos, en esta sociedad tan frágil y tan fácil que vivimos anteponen el amor al “mejor amigo del hombre”, un perro, al de un hijo. Y no exageramos, no, porque esto lo hemos oído durante una comida en la que uno de los asistentes dijo textualmente que “donde esté el amor a un perro que se quite el de un hijo”. La disculpo porque el “carajillo” hace de las suyas, supongo. Pero ¡vaya semanita!, y eso que no hemos hablado de Trump y sus aranceles.
¡Ay Señor!