Rusia y China condenaron este jueves, en una declaración conjunta, la política de 'doble contención' de Estados Unidos y la expansión de bloques militares, en particular, de la OTAN en la región de Asia-Pacífico.
Las partes "tienen la intención de ampliar la cooperación y reforzar la coordinación con el fin de contrarrestar con firmeza la política de Washington de 'doble contención' de Rusia y China", señala.
Dicho documento, en el que también se critican las aspiraciones de Occidente a mantener su hegemonía, fue firmado por los presidentes ruso, Vladímir Putin, y chino, Xi Jinping, tras mantener negociaciones en el Kremlin.
La Federación Rusa y la República Popular China consideran que los planes de creación de infraestructura militar de Estados Unidos y el Reino Unido en Australia únicamente provocarán una carrera armamentista en la región.
Putin y Xi, conocidos aliados de Irán, también llaman a solucionar por medios políticos el problema nuclear iraní sobre la base del Tratado de No Proliferación, pero también del uso pacífico de la energía atómica.
Y llaman a encontrar por medio de negociaciones una solución que tenga en cuenta las razonables preocupaciones de todos los participantes en el proceso.
La declaración subraya, en línea con la postura del Kremlin en Ucrania, que la seguridad de un país no debe reforzarse a costa la seguridad de otro.
Esa seguridad indivisible es el argumento que siempre ha esgrimido Rusia, que denunció los planes de Kiev de ingresar en la OTAN, para defender su campaña militar en Ucrania.
Además, alertan sobre la política antagonista de algunos países y bloques, y les llaman a cesar la injerencia en los asuntos internos de otros Estados, minar la arquitectura de seguridad internacional y crear artificiales líneas entre países.
En cuanto a la congelación de activos, del que es ahora víctima Rusia, defienden el derecho a tomar medidas de respuesta en virtud del derecho internacional.
"Bullying de EEUU"
Rusia y China denunciaron este jueves el impacto negativo en la economía mundial de los aranceles impuestos al comercio por algunos países, en clara alusión a Estados Unidos.
Dicha declaración fue firmada por los presidentes ruso, Vladímir Putin, y chino, Xi Jinping, tras mantener negociaciones en el Kremlin.
"Las partes llaman la atención al creciente riesgo de fragmentación del comercio mundial, al aumento de medidas discriminatorias y barreras comerciales injustas", indicó la declaración.
Moscú y Pekín denunciaron que "la introducción de aranceles injustificados por parte de determinados Estados hacia sus socios comerciales va contra los derechos e intereses de otros Estados y la Organización Mundial del Comercio, (...) lo que amenaza a la estabilidad mundial".
Además, calificaron este tipo de medidas por parte de Estados Unidos como "bullying".
Sin embargo, el portavoz Presidencial ruso, Dmitri Peskov, aseguró que ambos mandatarios todavía no discutieron la cuestión de los aranceles estadounidenses en profundidad.
Este mismo fin de semana Estados Unidos y China se reunirán para un primer encuentro oficial tras el inicio de la nueva guerra comercial, donde abordarán el deterioro de las relaciones y las nuevas barreras arancelarias, que fueron elevadas hasta el 145 % por decisión del presidente estadounidense, Donald Trump.
El portavoz del Ministerio de Comercio chino, Hu Ya Dong, declaró que "China no aceptará ni sacrificará sus principios y la justicia por el bien de un acuerdo", ya que Estados Unidos debe "reconocer el grave impacto negativo que tienen sus políticas arancelarias sobre sí mismo y sobre el mundo" y estar preparado para "corregir sus errores".
Ostentoso recibimiento de Putin a Xi en el Kremlin
El presidente ruso, Vladímir Putin, recibió este jueves a su homólogo chino, Xi Jinping, en el Gran Palacio del Kremlin con motivo de la visita oficial del líder del gigante asiático a este país. Al comienzo de la ceremonia, Putin y Xi escucharon los himnos nacionales en la suntuosa Sala de San Jorge, la más grande del Kremlin.
Seguidamente, ambos mandatarios saludaron uno por uno a los miembros de las delegaciones oficiales de ambos países y se desplazaron a otra sala para iniciar las negociaciones bilaterales.
"Estoy muy feliz de este nuevo encuentro", dijo Putin al comienzo de la reunión, que fue transmitida en directo por la televisión rusa.
El líder ruso se mostró muy agradecido de que, al igual que en el 70 aniversario, Xi decidiera celebrar en Moscú el Día de la Victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Recordó que la URSS perdió unas 27 millones de personas en la guerra, mientras en China las víctimas de la contienda ascienden a 37 millones, entre soldados y civiles. A su vez, destacó que mañana una guardia de honor china desfilará por la plaza Roja en el marco de la parada militar y prometió acudir el 3 de septiembre a los festejos por la victoria de China sobre Japón.
Durante el encuentro que han mantenido posteriomente, ambos mandatarios firmaron una declaración sobre estabilidad estratégica global y fortalecimiento de sus relaciones bilaterales. La ceremonia, que tuvo lugar en la Sala de Malaquita del Kremlin, también incluyó la firma de un nuevo acuerdo de fomento y defensa de inversiones.