Isabel Pardo de Vera, expresidenta de Adif, ha optado por no declarar este jueves en la comisión del
caso Koldo del Senado, tras ser imputada por enchufar presuntamente a Jéssica Rodríguez, expareja de
José Luis Ábalos.
Pese a que al inicio de la comparecencia, la segunda suya en esta comisión, ha anunciado que se acogía a su derecho a no declarar, por respeto al procedimiento judicial en el que es investigada por la contratación de la expareja del exministro y ex número dos del PSOE, luego sí ha contestado en ocasiones a los senadores.
Al anunciarlo, ha señalado que lo hacía por recomendación de sus abogados, pero que a ella le "encantaría" responder a los senadores, y les ha invitado a que la citen por tercera vez una vez haya concluido el procedimiento judicial.
Ante las sucesivas preguntas de Miranda, ha recordado que dentro de unos días comparecerá en la Audiencia Nacional para declarar, una citación que estaba prevista para este jueves, horas antes de su cita en el Senado, pero que fue aplazada la víspera.
Pardo de Vera ha conversado más con Miranda que con los senadores de UPN y PSOE que le han precedido, y le ha confesado al interrogador del PP que está "muy triste" y que tiene miedo porque no reconoce "lo que está pasando en este país".
También ha señalado que se siente "más cómoda" en una comparecencia judicial que en una parlamentaria, porque el senador del PP trata de "confundir a la gente" con sus suposiciones.
Miranda ha definido el caso de Jéssica Rodríguez como un "fraude de libro" y una "humillación" a los miles de trabajadores públicos que cumplen con su obligación y ha acusado a Pardo de Vera de ser una "colaboracionista", porque, ha dicho, "colaboró en la contratación de la empresa de la trama y en el enchufe de una mujer elegida por catálogo".