El
puente que se desplomó anoche en la
región fronteriza rusa de Briansk, y que provocó la muerte de siete personas, fue volado, denunció este domingo el gobernador, Alexandr Bogomaz.
"La voladura del puente se produjo durante la circulación del tren Klimov-Moscú, en el que viajaban 388 pasajeros. En estos momentos, hay siete muertos y tres niños resultaron heridos", dijo Bogomaz a la televisión rusa.
Las canales de Telegram fueron los primeros en adelantar la versión de que el derrumbe pudo deberse a una explosión en los pilares del puente que se desplomó sobre el tren de pasajeros e incluso informaron del hallazgo de supuestos fragmentos de un artefacto explosivo.
Asimismo, otro puente se desplomó esta noche en la región fronteriza de Kursk. El derrumbe tuvo lugar al paso de la locomotora de un tren de mercancías, que ardió en llamas, explicó Alexandr Jinshtéin, gobernador de Kursk, una de las regiones más castigadas por la guerra.
Dicho puente ferroviario se desplomó sobre una carretera sin que por el momento se haya informado de víctimas personales, aparte de la lesión en la pierna del maquinista.