El Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea alertó que el planeta se calienta a un ritmo sin precedentes. Las consecuencias negativas son aumento de la temperatura, océanos más cálidos, reducción de las capas de hielo, retroceso de glaciares como Andes, Alpes y Himalaya, reducción de capa de nieve, elevación nivel del mar, pérdida de hielo marino ártico, aumento de sequías, olas de calor, lluvias intensas y acidificación de los océanos.
La Organización Meteorológica Mundial expresa que estamos empujando al planeta a un territorio desconocido, ya que en la última década se han incrementado la frecuencia y la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos. Lamentablemente el bien común es postergado por el interés financiero de las producciones contaminantes.
Las emisiones de CO2 vienen aumentando en este siglo. Al ritmo actual de crecimiento de estas emisiones cruzaríamos la barrera critica de 450 ppm en una década. La Agencia Internacional de Energía expresa que deben reducirse ya estas emisiones, abatiendo el consumo de petróleo, carbón y gas. Los años 2015-2024 marcan la década más calurosa jamás registrada en el último siglo, los fenómenos extremos meteorológicos que antes eran extraordinarios ahora son frecuentes y más intensos.
El Papa Francisco había presentado hace 10 años un diagnóstico de esta grave crisis ambiental global que enfrenta la humanidad mediante la Encíclica “Laudato Si”. En este documento se plantea el desafío que implica evitar los crecientes daños ambientales, que se pronostican para un futuro no muy lejano. En esta Encíclica se expresa que “El clima es un bien común, de todos y para todos. …Hay un escenario científico muy consistente que indica que nos encontramos ante un importante calentamiento del sistema climático. La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir ese calentamiento”
La COP es el órgano de los estados que son Partes en la Convención Climática y su tarea es proponer las acciones climáticas y evaluar los efectos de las medidas adoptadas y los progresos realizados. Ya se han realizado 29 reuniones climáticas convocadas por la ONU, la COP-1 tuvo lugar en 1995, sin hasta ahora progresos importantes ya que no ha sido posible coordinar una actitud eficaz por parte de quienes lideran las contaminaciones, recordando que apenas dos naciones representan 41 por ciento de las emisiones totales, China y EEUU.
La próxima COP se celebrará en noviembre en Brasil, las naciones deberían asumir en esta COP 30 compromisos más ambiciosos para reducir los gases de efecto invernadero y así cuidar nuestra Casa Común.