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Novela

Álvaro Lozano: La muerte de Constantino

domingo 08 de junio de 2025, 23:44h
Álvaro Lozano: La muerte de Constantino

Edhasa. Barcelona, 2025. 432 páginas. 22,50 €. Libro electrónico: 11,99 €.

Por Federico Aguilar

Sin duda, una de las personalidades más interesantes de la Antigüedad -y no es parca en ellas-, es la del emperador Constantino, nacido, según la fecha más aceptada, en el 272 d. C., conductor del Imperio romano desde el 25 de julio de 306 d. C. hasta su fallecimiento, acaecido el 22 de mayo de 337 d. C. La trayectoria de Constantino está jalonada de acontecimientos y vitales decisiones de enormes repercusiones en la Historia. Recordemos que Constantino fue el primer emperador romano que dio vía libre al cristianismo, promovió el concilio de Nicea, primero de la Iglesia católica de carácter ecuménico, y fundó Constantinopla, erigida sobre la antigua colonia griega de Bizancio y convertida en la nueva capital del imperio. Por ello, no es extraño que Álvaro Lozano, autor de esta lograda novela histórica, apunte: “¿Por qué Constantino? La pregunta correcta sería más bien: ¿por qué no hay decenas de novelas sobre este personaje? […] Existen pocas personas que, en un momento determinado, con una única decisión, hayan cambiado de forma tan decisiva el curso de la Historia”.

Al principio del siglo IV, cuando Constantino comienza su andadura, Roma estaba gobernada por una tetrarquía: dos augustos y dos césares, un sistema ideado por Diocleciano, que funcionó mientras este lo sostuvo pero que va degenerando. En unas circunstancias con no poco de sangrientas, Constantino va ganando batallas hasta hacerse con el poder en solitario. Un poder que le permitirá devolver su grandeza al imperio.

Álvaro Lozano nos sitúa en los últimos días de la vida de Constantino: “Observad cómo se le contrae el gesto por el dolor que al final a todos nos iguala. Apreciad bien la modestia de la leve sábana de lino que lo cubre, presagio de la mortaja que lo aguarda en el exiguo futuro que tiene por delante. Ha devorado la vida con ansia y ya no queda nada sobre la mesa del banquete” y desde ahí recorre su existencia, con especial atención a permitir el cristianismo y las razones para ello. Una cita de su discurso a la Asamblea de los Santos, 325 d. C. encabeza la obra: “Si hubiera varios dioses, ¿a cuál de ellos deberían los hombres dirigir sus plegarias? ¿Cómo podría honrar yo a un dios sin deshonrar a los demás? Si hubiera varios dioses, surgirían entre ellos los odios, las rivalidades y los reproches, y se produciría un desorden inimaginable”.

Por otro lado, no obvia sus lados oscuros respecto a la muerte de su segunda mujer, Fausta, con quien -tras repudiar a la primera, Minervina- se casó para afianzar una alianza política. Fausta fue ejecutada por orden de su esposo, al igual que Crispo, hijo del emperador y de su primera esposa. A ambos, Constantino les aplicó una damnatio memoriae, por la que se borraba todo rastro de su recuerdo público. Álvaro Lozano, autor también de Irene de Atenas y Olvido y crueldad, explora este episodio, sobre el que hay varias hipótesis, al igual que el enigma de si Constantino murió creyendo personalmente en Dios y fue a su encuentro en la hora postrera.

La colección de Narrativas Históricas de Edhasa es un inagotable filón para los amantes de un género que cuenta con infinidad de seguidores. Disfruten ahora de La muerte de Constantino, uno de sus últimos títulos aparecidos.

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