“Los hogares tienen menos renta real que en el año 2008”. Esta afirmación de...
“Los hogares tienen menos renta real que en el año 2008”. Esta afirmación de Javier de Antonio en un excelente trabajo periodístico publicado en La Razón desbarata la argumentación sanchista del progreso producido en los últimos siete años. La almendra de la cuestión no está en la crecida de los sueldos, sino en la de aquellos productos que se compran con el dinero recibido. Si el sueldo crece un 12 por ciento y la cesta de la compra se eleva un 37 por ciento, el resultado está claro.
La subida de los sueldos, si no va acompañada de la contención de los precios, es una engañifa. El sanchismo ha disparado los impuestos, ha hecho crecer el déficit y la deuda pública, ha encarecido la alimentación, los viajes, el ocio, las vacaciones, el transporte, los automóviles, la vivienda y casi todos los demás productos que el ciudadano medio debe comprar para mantener su nivel de vida. La verdadera estadística está en esa comparación.
Con una peseta del año 1940 se podía comprar lo que en el año 2000 exigía casi dos mil pesetas. Ahí está la clave de la economía real. Pedro Sánchez alardea de la subida de los sueldos. No explica lo que se ha reducido el poder adquisitivo de esos sueldos y salarios. Javier de Antonio en el diario La Razón analiza con rigor científico todas las circunstancias de la economía sanchista para concluir que la renta real de los hogares españoles ha disminuido. A pesar de la subida de los ingresos, la ciudadana media, el ciudadano medio, vive peor. Las camelancias sanchistas quedan al descubierto en las encuestas serias y seguramente quedarán también en las urnas.
Reportajes como el de Javier de Antonio son muy necesarios porque definen la realidad del poder adquisitivo del euro. No importa cuántos euros se ganan, sino qué poder adquisitivo tienen esos euros que se ganan. Las mentiras tienen las alas muy cortas. Antes de las elecciones habrá alguien que publique una relación de lo que se podía comprar con 100 euros en el año 2017 y lo que se puede comprar en el año 2025. Bastaría con eso para que quedaran al descubierto engañifas y camelancias.