El equipo merengue no superó los problemas heredados de Ancelotti y firma las tablas ante el conjunto saudí (1-1). Goles de Gonzalo y Ruben Neves.
El Real Madrid ha debutado este miércoles en el Mundial de Clubes 2025 con un empate ante el Al Hilal. El proyecto de Xabi Alonso ha echado a andar todavía con el paso que dejaron las ruinas de la obra de Carlo Ancelotti. El técnico vasco había asegurado en la previa que este partido le iba a dar mucha información de cara al futuro y a buen seguro que podrá extraer conclusiones valiosas, porque sus jugadores mantuvieron la lentitud con balón e indolencia defensiva que han secado su cosecha esta temporada. Desde el trabajo en esos dos matices deberá empezar a trabajar de lo lindo para construirse una estancia feliz en Concha Espina. El Hard Rock Stadium de Miami acogió el estreno merengue en la única competición que no ha conquistado en sus 123 años de vida. Las ansias por ser el primer campeón de la historia de este torneo son el motor de los futbolistas madridistas, tal y como confesó Vinicius hace días. Sin embargo, esta tarde se debió nublar un tanto esa aseveración. Ni el brasileño ni sus compañeros afrontaron el choque con la actitud adecuada antes del descanso. Esbozaron presiones insulsas y como en el otro campo había un bloque saudí plagado de buenos futbolistas europeos, el encuentro demostró rápido no representar un trámite ni mucho menos.
El mejor jugador de la delegación española en el primer tiempo fue Dean Huijsen. Esto señala dos cosas: que el central es un fichaje sensacional y que el equipo está lejos de brillar con la pelota. Huijsen aportará al árido fútbol madrileño salida de juego clara y una capacidad valiosa para romper líneas con el pase. En esta fecha el defensor comandó una línea de achique de cuatro piezas (sigue estando por ver si Alonso volverá a los tres centrales de Leverkusen cuando cuente con bastantes entrenamientos de experiencia en Valdebebas).Fue titular además Trent Alexander-Arnold y evidenció a la perfección sus atributos: excelso en los desplazamientos largos, un añadido en la creación de juego y endeblez en la retaguardia. El estratega tolosarra le colocó por dentro en los ataques estáticos, mas la circulación no gozaría de la fluidez y celeridad exigidas en la élite. En consecuencia, el Madrid zozobró para encontrar a sus delanteros, con Jude Bellingham otra vez desnortado en ese rol de cuarto atacante. Xabi deberá repensar esa fórmula que junta al inglés con otros tres delanteros, sobre todo porque el esquema se desequilibra y, como hoy, no hay manera de recuperar el balón pronto. Así las cosas, con los favoritos replicando los vicios familiares, el Al Hilal se sintió valiente y confiado. La llegada de Simone Inzaghi, tras la inesperada salida de Jorge Jesús, a su banquillo les ha dado nuevos bríos y ya han olvidado la decepción que significa haber perdido la liga local frente al Al Ittihad de Karim Benzema.
Xabi Alonso se estrena con los problemas del Real Madrid de Ancelotti
El técnico italiano tampoco alineó su zaga de tres centrales característica, pero ordenó sacar la pelota jugada. Nombres como Joao Cancelo, Renan Lodi, Kalidou Koulibaly o Ruben Neves, pudieron combinar con jerarquía y superar la flácida presión merengue para amenazar en transición. Por esa vía avisaron el motor portugués y Sergej Milinkovic-Savic con sendos latigazos antes de que Marcos Leonardo rematase cerca del palo en el décimo minuto. Para entonces Thibaut Courtois ya sabía que iba a tener tarea y en el 19 padeció un susto severo, ya que Renan Lodi le batió aunque la diana fue anulada por fuera de juego previo.

Los árabes competían con más intensidad y ritmo, y castigaban la relajación de Vinicius en la presión. Se debió olvidar de sus dichos el regateador brasileño al entrar en el césped. Casi no encaró a Lodi antes del intermedio y no ayudó a un Fran García desbordado, que en el 24 vio cómo Cancelo le bailaba para centrar un cuero que acabó en las volea desatinada del exazulgrana Malcom. Dos minutos más tarde Aurelién Tchouaméni rescataba a los españoles al despejar, in extremis, un disparo claro de Marcos Leonardo y a continuación Hassan Al-Tambakti cabeceó cruzado un córner lanzado con precisión por Neves. Milincovic-Savic gobernaba como en su etapa de emperador en la Lazio. Incluso hizo la labores del ausente Aleksandar Mitrovic como faro de los pelotazos que emiten sus centrales para desahogar.
Llegó el Madrid sin alma a la parada para refrescarse (el calor y la humedad de Florida se hicieron notar). El fútbol les había recordado que el escudo ya no gana partidos y Xabi les debió poner la cara roja, porque volvieron al verde con otra cara, con más hambre. Rodrygo, que estuvo muy activo y quiere ganarse un sitio fijo tras superar sus problemas psicológicos, se encendió y desniveló el marcador. En el 33 trazó una diagonal con chut un que bordeó el travesaño y en el 34 asistió para que Gonzalo García superase a Yassine Bounou. El guerrero canterano, titular por la fiebre de Kylian Mbappé y quién sabe si señal de la importancia de la cantera para el preparador recién llegado, festejó el 1-0 que él mismo había sembrado, al recibir una recuperación de Alexander-Arnold y galopar en conducción.
Casi sin acelerar los madridistas se adelantaron y como lo que fácil llega fácil se va, en el 41 se descubrieron empatados. Raúl Asencio cometió un penalti absurdo sobre Marcos Leonardo, que le había quitado el cuero en el área por convicción. Ruben Neves facturó el regalo con un lanzamiento repleto de clase y el 1-1 a punto estuvo de convertirse en remontada saudí, ya que en el 47 Salem Al-Dawsari amortizó la pasividad rival y cruzó un derechazo que lamió la madera. Buen papel el del mito del Al Hilal, que anotó en aquella sorpresiva derrota de Argentina en el Mundial de Catar y sigue alimentando el palmarés del mayor campeón de la Liga de Campeones de Asia. A pesar de los más de 450 millones de euros gastados en estrellas por el Fondo de Inversión del régimen saudí, que llegó a traer a Neymar hace dos años, él sigue firme con el brazalete de capitán. Muy meritorio.

Once tiros había concedido el Madrid camino a vestuarios. También habían perdido más duelos y la posesión. Por eso Xabi Alonso no esperó para meter mano: 'castigó' a Asencio y le suplió por Arda Güler, pasando a Tchouaméni (que había lucido en el cuerpeo aéreo con Milinkovic-Savic) al puesto de zaguero. La entrada del turco surtió efecto de inmediato y el juego creativo madrileño ganó en agilidad y dinamismo. Por ende, las ocasiones se agolparían en torno a la meta defendida por Bounou, porque el aumento de claridad llegó acompañado por una subida de las revoluciones. Un cambio en largo genial de Trent inauguró la tromba y Vinicius despertó. Conectó con el zurdazo que Arda estrelló en el larguero y puso un centro bombeado que Gonzalo cazó con un salto propio de Carlos 'Santillana' y Bounou repelió sobre la línea de gol.
Fede Valverde falló un penalti en el descuento
Cancelo sufriría de verdad ante el fogonazo de 'Vini', que lo probó en el 49 y en el 62 conectó de nuevo con otro remate aéreo de Gonzalo que detuvo el exarquero del Sevilla. El canterano se reivindicó como un fenomenal rematador, ganaba todas por alto a los espigados centrales saudíes. Fede Valverde aumentó el volumen al descerrajar un trueno directo al lateral de la red -minuto 51- y Arda chutó arriba desde la frontal después de otra circulación de lado a lado de sus compañeros. El ataque de profesionalidad merengue borró la comodidad de un Al Hilal que se limitó a achicar y a esperar un error o una contra. De hecho, sus dos únicos acercamientos en el segundo acto llegarón así. Marcos Leonardo perdonaría tras la única pifia de Huijsen y en otra transición producto de un fallo grueso de Lucas Vázquez.
Los cambios dieron ventaja al Madrid, entre otras cosas porque Inzaghi sólo posee un once inicial competitivo. En el banquillo está rodeado de nativos arábigos y el rendimiento desciende naturalmente si tiene que sustituir a algún europeo. Bounou sostuvo a los suyos en el 73 al detener un disparo de Fede Valverde, en otra circulación distinguida tejida por Arda Güler con Brahim Díaz. En el entretanto, Vinicius había recuperado su densidad. Él y Bellingham se esfumarían antes del desenlace, entre el cansancio y la inconsistencia. Y los minutos se quemaron enredados en el agotamiento propiciado por la altura del calendario y el ambiente, con los favoritos asediando sin demasiada lucidez y filo, con Luka Modric en cancha, hasta que en el 92 surgió una sorpresa. Mohammed Al-Qahtani creo otra pena máxima inexplicable al asestar un manotazo sangriento a Fran García en el área. Fede Valverde asumió el lanzamiento y la oportunidad de endulzar el aterrizaje de Xabi Alonso... pero falló. El parapenaltis Bounou se hizo grande y repartió los puntos. Nada maquilló el enorme desafío que tiene por delante el entrenador vasco.
Ficha técnica
1- Real Madrid: Courtois; Fran García, Dean Huijsen, Raúl Asencio (Arda Güler, min. 46), Alexander-Arnold (Lucas Vázquez, min. 65); Tchouaméni, Fede Valverde, Jude Bellingham (Modric, min. 84); Vinicius (Víctor Muñoz, min. 80), Rodrygo (Brahim Díaz, min. 65) y Gonzalo García.
1- Al Hilal: Bounou; Renan Lodi (Al-Harbi, min. 83), Koulibaly, Al-Tambakti, Joao Cancelo (Al-Yami, min. 64); Ruben Neves, Nasser Al-Dawsari (Kanno, min. 76); Salem Al-Dawsari, Milinkovic-Savic, Malcom (Al-Qahtani, min. 64); y Marcos Leonardo (Al-Juwayr, min. 83).
Goles: 1-0, min. 34: Gonzalo García; 1-1, min. 41: Ruben Neves.
Árbitro: Facundo Tello (Argentina). Amonestó a Vinicius, Ruben Neves y a Al-Qahtani.
Incidencias: partido correspondiente con la 1ª jornada del Grupo H del Mundial de Clubes 2025, disputado en el Hard Rock Stadium (Miami, Estados Unidos).