Felipe VI ha reivindicado este lunes el valor de
Montserrat y su comunidad de monjes como un "gran punto de encuentro" de la cultura catalana, española y europea y ha rechazado las "identidades excluyentes", los "extremismos" y las "pretensiones de superioridad moral".
Los reyes han presidido este lunes el acto de celebración del milenario de la fundación del Monasterio de Montserrat, al que han asistido el presidente catalán, Salvador Illa; el ministro de Industria, Jordi Hereu; el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, y la alcaldesa de Monistrol de Montserrat, Núria Carreras, además del abad de Montserrat, Manel Gasch.
En su discurso en el acto conmemorativo -buena parte del cual pronunciado en catalán-, Felipe VI ha destacado que la comunidad de Montserrat es "un gran punto de encuentro" de la "cultura catalana, de la española y de la europea", de manera que "su valor simbólico trasciende su enorme dimensión religiosa".
En su intervención, ha pedido ser "constantes en la renuncia a los discursos totalitarios, las identidades excluyentes, los prejuicios, los extremismos y las pretensiones de superioridad moral".