Los saudíes le meten cuatro goles a la horrible defensa inglesa (3-4). Inzaghi, Marcos Leonardo, Neves y Milinkovic-Savic tumban al gigante. Halland, fallón.
La cara descompuesta del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en el momento en el que el Al Hilal anotaba el gol que eliminó al Manchester City del Mundial de Clubes. Esa imagen, que muestra al patrón comprobando cómo se le caen varios millones de euros en audiencias, resume lo que se ha vivido en la madrugada de este martes en el Camping World Stadium de Orlando. El fútbol volvió a reivindicarse como un deporte sano e impredecible, en el que los gigantes caen con la naturalidad de sus defectos y destrozan las expectativas. Arabia Saudí escribió en esta fecha una página histórica al derrotar a la joya de la corona de los Emiratos Árabes Unidos. En la pugna entre la élite de los petrodólares aplicada al balompié se impuso el hermano pequeño, en un encuentro maravilloso que derivó en una prórroga apoteósica. Se registraron siete goles en un discurrir impredecible que reconquista a los descreídos.
Abrió fuego el equipo de Pep Guardiola, que eligió repartir descansos en su apuesta inicial (dejó en el banco a Rodri, Manuel Akanji o Phil Foden). Habían entrado bien en calor los británicos, dominando la pelota y recuperando con fiereza tras cada pérdida. El resultado de ese ímpetu inicial fueron las primeras ocasiones de un fluir constante hacia el arco defendido por Yassine Bounou. El meta marroquí sostuvo el plan defensivo de su escuadrón con un rosario interminable de paradas, aunque en el minuto nueve no pudo evitar que Bernardo Silva embocase un rechace para festejar el 1-0. Savinho, colocado en la banda diestra, había comenzado ya su gran actuación. En el primer acto generó peligro suficiente por su perfil como para haber sellado una goleada. Mas la familiar puntería desatinada de sus colegas, tan nociva, lo impidió.
Al Hilal sorprende al mundo eliminando al City del Mundial de Clubes
No torció el gestó Simone Inzaghi al ver destartalada su defensa tan temprano. El técnico italiano, recién llegado a las riendas del mayor campeón de Asia en este siglo tras perder 5-0 la final de la Liga de Campeones, cuenta con un oficio tremendo y, además, sabe cómo dañar al City. Lo hizo en la final de la Champions de 2023, en la que cayó aunque acabó encerrando a unos ingleses que pidieron la hora. Ha llegado a Riad hace un puñado de semanas y ya ha fijado lo que tiene en mente: defensa de tres centrales, orden e intensidad en el repliegue y contragolpes explosivos. Ha logrado en un corto espacio de tiempo borrar el declive del curso (con Jorge Jesús cedieron el trono de la liga saudí y fueron apeados del torneo continental por el Al Ahli de Firmino) y convencer a los internacionales europeos y brasileños de la plantilla para que se impliquen con toda su energía en pos del bien común.

Con esa receta está construyendo un proyecto ganador que había avisado en el torneo al debutar sacando un empate frente al Real Madrid. Esta vez incrustó a un arquitecto como Ruben Neves como tercer central, en una clara señal de sus intenciones. Sabía que tarde o temprano la presión tras pérdida del City se desinflaría, es el sino de la terrible temporada en el Etihad. El compromiso le flaquea a los 'Citizen', así que se trataba de sobrevivir mientras llegaba la desconexión. Eso sí, sufrirían de lo lindo para sostenerse, pues Ilkay Gündogan, Tijani Reinjders y Bernardo circulaban la redonda con agilidad, Jérémy Doku y Savinho amenazaban en los costados y el millonario fichaje Rayan Aït-Nouri también afilaba los avances por la izquierda.
Venían los favoritos de acribillar a la Juventus en la última jornada de la fase de grupos, en la que hicieron pleno de victorias, y por momentos parecía que iban a repetir suerte. La redonda volaba y a los saudíes les costaba cerrarse ante un ritmo al que no están acostumbrados. En ese lapso de dominio total se encomendaron a Bounou y el ex sevillista emergió, impresionante. Ejecutó reacciones sensacionales ante los testarazos de Ruben Dias -minuto seis- y Josko Gvardiol -minuto 29-, a Doku le sacó una rosca diagonal -minuto 37-, a Bernardo le negó un cañonazo centrado -minuto 44- y dejó el paradón del torneo ante Savinho. El regateador brasileño se escapó al espacio y quiso regatearle, mas el arquero le aguantó, reptó en el suelo y sacó una mano impresionante que evitó la sentencia prematura -minuto 25-.
Al Hilal llegó a la orilla del descanso como pudo. Pero lo hizo. Antes del intermedio, de hecho, ya había disfrutado de aire para contragolpear. Y Marcos Leonardo cabeceó fuera un centro de Mohammed Kanno -minuto 44-. Comprobaron que era posible asaltar al coloso porque éste daba síntomas de relajación. Estas sospechas debieron dar confianza a Inzaghi ya que el italiano ordenó dar un paso al frente en cuanto a ambición y energía en la reanudación. Y recogió fruto con una eficacia sorprendente. Entre los minutos 46 y 52 remontaron el marcador. El City volvió a la cancha dormido y lo pagó con creces: a los pocos segundos del segundo acto Marcos Leonardo empató de astuto testarazo, tras un despeje grosero de Ederson, y a continuación un corner a favor de los británicos desembocó en una contra letal saudí, con Ruben Neves conectando en largo para que Malcom definiera ante la salida del titubeante portero brasileño.

Se había destacado la espectacular incertidumbre. Para entonces Guardiola había tratado de suturar el agujero a la espalda de Aït-Nouri dando entrada a Rodri (que por desgracia hubo de pedir el cambio más adelante), Akanji y Nathan Ake. Y se encontró el técnico español la igualada rápido, gracias al balón parado -una vía que generó verdaderos problemas al achique saudí-. En el 55 un lío en el área de Bounou tras un córner botado por Bernardo Silva le cayó a Erling Haaland, que no perdonó en el área pequeña. Sin embargo, no iba a ser una noche calmada para los favoritos por sus flaquezas colectivas e instantes después Ruben Dias cometía penalti sobre Malcom, en otro contragolpe frenético. La acción quedó anulada por un fuera de juego previo milimétrico, pero avanzaba lo venidero. El City va a tener que trabajar mucho para coserse si quiere regresar a la cima del fútbol.
Inzaghi le gana a Guardiola, con Marcos Leonardo como lanza
A pesar de las bajas -del capitán Salem Al-Dawsari, el central Hassan Al-Tambakti y del goleador Aleksandr Mitrovic-, los pupilos de Inzaghi demostrarían convicción y seguridad en sus virtudes. Tocaba atrincherarse del todo y confiar en el talento organizativo inagotable de Neves y de Sergej Milinkovic-Savic para volver a golpear a la carrera. Excelso partido el de ambos, incontrolables para el esquema inglés. Con todo, el potencial de los mancunianos siguió apretando en ataque, a pesar de su ya sistémica impotencia para generar en estático, a través del pase. El balón parado les ofreció el triunfo en el 84, cuando Akanji cabeceó a la madera. Mas Haaland, que sigue más fallón de los que sugiere su pedigrí, falló de forma incomprensible. Remató el balón suelto sin fuerza y Ali Lajami despejó, providencial, sobre la línea de gol. El central, reclutado del Al-Nassr de Cristiano Ronaldo, había entrado para reforzar el muro y ese movimiento supuso un acierto definitivo del estratega italiano por dos motivos: estuvo imperial en el achique y adelantó la posición de Neves hasta el eje, abriendo las puertas a las transiciones que decidirían el billete a cuartos.
Doku -que tiene que seguir puliendo sus finalizaciones para corresponder con la expectativas generadas- y Haaland no atinaron en el empuje final, por lo que el colegiado decretó la prórroga. Y ahí, en el agónico tiempo extra, Al Hilal evidenció el carácter que les ha refrescado su nuevo preparador. Dieron otro paso adelante (acabaron con 17 disparos realizados) y abrazaron la inesperada gloria. Primero, en el 94, Neves dibujó un córner maravilloso que Kalidou Koulibaly cabeceó a las redes, para coronar su rendimiento. Guardiola reaccionó al shock metiendo a Rayan Cherki y Foden, y los dos tejieron el 3-3 en el minuto 103, pero no encontró sutura para su desequilibrio y en el 113 Marcos Leonardo les pilló de nuevo. Renan Lodi puso un centro al vuelo, Milinkovic-Savic remató solo, Ederson volvió a despejar sin dirección y el delantero brasileño selló un doblete para el recuerdo. La guinda postrera a un día con sabor a punto de inflexión en este deporte. Inzaghi ya ha justificado su salario de 26 millones de euros anuales. A ver ahora quién critica al Mundial de Clubes.
Ficha técnica
3 - Manchester City: Ederson; Aït-Nouri, Gvardiol (Nathan Ake, min. 53), Ruben Días, Matheus Nunes (Manuel Akanji, min. 53); Gündogan (Rodri, min. 53/Foden, min. 100), Reijnders (Rayan Cherki, min. 91), Bernardo Silva; Doku, Savinho y Haaland (Omar Marmoush, min. 91).
4 - Al Hilal: Bono; Renan Lodi, Moteb Al-Harbi (Al Bulayhi, min. 88), Koulibaly, Joao Cancelo (Al Yami, min. 88), Ruben Neves; Mohamed Kanno (Lajami, min. 83), Milinkovic-Savic, Nasser Al Dawsari (Al Juway, min. 106), Malcom (Kaio César, min. 64); y Marcos Leonardo (Al Ghannam, min. 116).
Goles: 1-0, min. 9: Bernardo Silva; 1-1, min. 46: Marcos Leonardo; 1-2, min. 52: Malcom; 2-2, min. 55: Haaland; 2-3, min 94: Koulibaly; 3-3, min. 103: Foden; 3-4, min. 113: Marcos Leonardo.
Árbitro: Jesús Valenzuela (Venezuela). Amonestó a a Gvardiol, Mateus Nunes y a Marcos Leonardo.
Incidencias: partido correspondiente a los octavos de final del Mundial de Clubes, disputado en el Camping World Stadium de Orlando (Florida, Estados Unidos).