Renfe Viajeros, la principal filial del operador ferroviario público encargada del transporte de pasajeros, ha renovado parte de su consejo de administración con el nombramiento de tres nuevos consejeros. La designación más destacada ha sido la de Ismael Bosch, antiguo responsable de redes sociales y jefe de gabinete del actual ministro de Transportes, Óscar Puente, durante su etapa como alcalde de Valladolid.
Bosch, licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, trabajó estrechamente con Puente en el Ayuntamiento vallisoletano y, posteriormente, ha ejercido como asistente en el Congreso en la comisión de Auditoría Democrática.
Junto a Bosch, se incorporan también al consejo Teresa Busto, ingeniera industrial con amplia trayectoria en Airbus y en el comité científico del CSIC, y Santiago Franco, con experiencia en compañías tecnológicas y de consultoría vinculadas al sector turístico y del transporte, como Amadeus y PwC.
Al mismo tiempo, se ha producido la salida de Anaís Tarragó, directora general de la Fundació Universitat Pompeu Fabra, que abandona su puesto en el órgano de gobierno de Renfe Viajeros.
Contexto en la red ferroviaria
El fichaje de Bosch ha sido especialmente señalado porque coincide con un momento de elevada tensión en la red ferroviaria, marcada por averías, retrasos y quejas de usuarios. La oposición ha puesto el acento en la afinidad política entre Puente y el nuevo consejero, acusando al Gobierno de colocar perfiles próximos en empresas estratégicas del Estado.
Desde Renfe, en cambio, se defiende que las nuevas incorporaciones aportan “una combinación de experiencia técnica, gestión empresarial y conocimiento del entorno digital” que, aseguran, será clave en la modernización del transporte ferroviario en los próximos años.