www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

LECCIÓN DE GIORGIA MELONI

viernes 29 de agosto de 2025, 13:09h
La inteligente y discreta Giorgia Meloni, lideresa de la mayoría italiana, ha pasado sus vacaciones...

La inteligente y discreta Giorgia Meloni, lideresa de la mayoría italiana, ha pasado sus vacaciones de verano en Apulia y ha pagado de su bolsillo el alquiler de una villa en aquel lugar del sur de Italia. A través de teleconferencias ha mantenido contacto con los líderes internacionales y con los problemas que surgen todos los veranos en su país. Se ha mezclado sin escoltas con las gentes que compartían el lugar de veraneo y con ciudadanas y ciudadanos que allí habitan todo el año. Almuerzos y cenas en diversos restaurantes han pasado sus facturas que Giorgia Meloni ha abonado a cargo de su cuenta personal.

No es la primera vez que la primera ministra italiana actúa de esta forma. Ha hecho igual en años anteriores. Considera que su disfrute veraniego no lo deben pagar los contribuyentes, sino que corresponde al peculio particular satisfacer su bienestar vacacional.

No es el único líder europeo que mantiene la política personal de austeridad. Son varios los que hacen lo mismo. Y esto demuestra que muchos políticos cumplen con aquello que anuncian en las campañas electorales. La opinión pública suele ser muy certera y salvo que los periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales dediquen sus mejores espacios a aplaudir a los inconscientes, está claro que la austeridad responde a las exigencias populares.

El ejemplo de Giorgia Meloni, tachada por algún sector como de extrema derecha, incluso como facha y fascista, le permite conservar su popularidad y el respeto de la comunidad internacional.

Hay quien disfruta de sus vacaciones pagadas con los impuestos que satisfacen los ciudadanos. Y lo hace en un palacete suntuoso, custodiado por un número abrumador de fuerzas de seguridad, que han blindado incluso las aguas del mar océano para que los turistas no molesten a los que disfrutan del derroche. Vacaciones, por cierto, que se cierran en el mejor hotel de Andorra, a 2.000 euros diarios la habitación y, según algunos, una planta entera del magno hotel cerrada y más de veinte agentes custodiando el descanso vacacional.