La primera de las nuevas fragatas de la serie F-110 de la Armada española, la F-111 Bonifaz, ya flota desde este jueves en aguas de la ría de Ferrol (A Coruña) tras una botadura exitosa en los astilleros de Navantia al coincidir con la pleamar vespertina.
La reina Sofía ha sido la madrina de una ceremonia solemne a la que también han acudido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda; el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, y diferentes cargos militares.
Además, el acto ha congregado a una importante cantidad de asistentes, cerca de siete mil personas, según la organización.
El jefe del Ejecutivo ha celebrado este nuevo hito en la construcción de una fragata que, junto al resto que están encargadas, serán, según ha vaticinado, "estandarte" de la capacidad tecnológica de España y de su "compromiso" con la seguridad internacional.
Sánchez ha situado a España a las puertas de "una gran revolución industrial" y ha reivindicado la apuesta del Gobierno por el "comercio global" y el "multilateralismo" en lo que ha descrito como "tiempos de muros y de aranceles en los que muchos países están virando hacia el aislamiento o hacia el proteccionismo".
"Por primera vez en la historia tenemos todos los ingredientes que necesitamos para triunfar y os aseguro que no vamos a dejar pasar esta oportunidad", ha sostenido, antes de redoblar su compromiso con la "cooperación".
Y ha afirmado que la "transformación profunda" de la economía española ha llevado al país a cotas "inalcanzables" hace muy poco tiempo y que esto se ha hecho mientras se generaba empleo y se utilizaban "las energías más baratas y más limpias de Europa".
Sobre las fragatas, Sánchez ha destacado que su construcción supondrá una inversión de más de 4.300 millones de euros y la creación, a lo largo de todo el proceso, de cerca de nueve mil empleos en diferentes lugares del Estado con el fin de ayudar a que el Ejército pueda cumplir sus misiones "con todas las garantías".
Tres años para ser entregadas al Ejército
La F-111 Bonifaz que hoy se ha botado lleva el nombre de un mercader y marino que vivió entre los siglos XII y XIII y que fue reconocido como el primer almirante de Castilla, además de ser artífice de la propia creación de la marina real aquel entonces.
La fragata, de 145 metros de eslora y 18,6 de mango, podrá llegar a pesar más de seis mil toneladas una vez se complete su equipamiento y a bordo viajarán hasta 130 tripulantes cuando entre en servicio.
Está previsto que no sea antes de 2028 cuando Navantia entregue el buque a la Armada, ya que el inicio de las pruebas en el mar no se dará hasta el ecuador del año 2027.
Se trata de una nave concebida para operativos de defensa antiaérea y submarina, pero también de superficie, dado que incorpora radares y sensores de última generación.
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, le ha deseado "buena mar y viento favorable" a una fragata en cuya construcción han participado quinientas empresas.