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Trump y su ¡fuera Máscaras! Y la masacre de Wounded Knee

Carlos Ramírez
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carlosramirezhhotmailcom/14/14/22
miércoles 01 de octubre de 2025, 20:01h

Estados Unidos se fundó a finales del siglo XVIII con la llegada al continente americano de barcos procedentes de la zona inglesa de Europa y fue muy definido su perfil religioso derivado de la corriente de los puritanos. Las primeras colonias se acomodaron en el extremo Este de América --como aquí se ha insistido varias veces-- en una especie de lengüeta territorial vertical que ocupaba aproximadamente el 10% de lo que hoy es el territorio continental.

Esta introducción viene a cuento por la reciente decisión del secretario de Guerra --antes Departamento de Defensa—de EE UU de decidir en acción ejecutiva que se le mantuvieran medallas a los soldados que habían participado en lo que se conoce como la masacre de Wounded Knee, ocurrida el 29 de diciembre de 1890, podría decirse que como culminación del proceso de liquidación del problema indio con la represión de los nativos Lakota, que se negaban a cambiar sus tierras de bisontes por reservaciones territoriales limitadas a tareas sedentarias que estaban fuera de su configuración nómada.

El incidente estalló cuando funcionarios del Gobierno estadounidense se reunieron con los últimos indios comandados por el legendario Toro Sentado y discutieron sobre la configuración de una reservación especial para ellos. Los soldados llegaron con mucho nerviosismo y de pronto ocurrió un forcejeo con los soldados y un arma se disparó hiriendo a un indio; la respuesta fue una represión violenta en la entre seguidores de Toro Sentado contra temible y temerario 7º Regimiento de Caballería --el del general Custer que había sido rodeado y asesinado por otra tribu India en 1876--.

El resultado en Wounded Knee fue de 25 muertos y 40 heridos, entre ellos niños. La batalla provocada por un incidente no controlado marcó buena parte de todo el uso del aparato militar represivo de Estados Unidos para despojar a los indios de sus territorios y extender el imperio anglosajón como tal de las fronteras en el Este de las 13 colonias al extremo Oeste de California.

Veinte Soldados que combatieron a los indios en Wounded Knee recibieron medallas al valor, pero el presidente Biden y su secretario de Defensa Austin decidieron revisar el asunto y habían concluido que esas medallas no tenían merecimientos para recibirse, aunque eran medallas al valor que demostraron los soldados al defender a sus compañeros heridos.

En este contexto, el pasado jueves 25 de septiembre ocurrió una decisión ejecutiva que sacudió la conciencia de algunos estadounidenses: el actual secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció la convocatoria a una magna ceremonia a la que tendrán que asistir todos los militares condecorados que todavía viven y el motivo de la reunión es que ahí se anunciará que las medallas al mérito en Wounded Knee seguirán vigentes y que no se retirarán de los soldados en su momento convertidos en héroes.

El tema llega en el momento en que Estados Unidos está reconsiderando en su estrategia geopolítica y militar de dominación, pasando del consenso bipartidista de que lo ocurrido ya ocurrió y que no se puede revisar, aunque en casos muy específicos como el de Wounded Knee fue revivido por grupos comprometidos con las comunidades indias sobrevivientes en Estados Unidos.

Más que las medallas en sí, el debate que reabrió en Estados Unidos el caso de la tribu India de Toro Sentado se coloca en el centro del sentimiento del presidente Donald Trump --un empresario que carece de cualquier sensibilidad histórica sobre el pasado represivo del imperio estadounidense que se fundó en el siglo XIX con la conquista del Oeste-- y se basa en el criterio de que Estados Unidos ha carecido de memoria histórica y social y entonces no le queda más remedio que aferrarse a las grandes decisiones que crearon justamente al país como la potencia económica, productiva, nuclear y geopolítica más importante del planeta.

El caso de Wounded Knee en 1890 prácticamente culminó la guerra contra los indios nómadas que poblaban el hoy territorio estadounidense y que comenzó en 1822 con los primeros ataques de los colonos a los campamentos indios, inclusive después de aquel incidente histórico que a la fecha se recuerda y que se celebra el Día de Acción de Gracias que significó el matrimonio de John Rolfe con la India Pocahontas. El tema indio comenzó con dos decisiones fundamentales del Gobierno estadounidense: la creación de la Oficina de Asuntos Indígenas dentro del Departamento de Guerra --hoy reactivado como nombre por el presidente Trump-- en 1824 y la decisión del Congreso en 1830 de adoptar en la Acta de Reacomodo Forzoso de los Indios.

Hoy se recuerda en este contexto una decisión que no está todavía estudiada a fondo pero que se discute como la gran ofensiva oficial estadounidense de 1860 a 1875: el exterminio de los bisontes como una forma de quitarles a los indios la justificación de su apropiación de tierras donde esos animales pastaban y eran cazados por sus pieles. En las zonas donde desaparecieron los bisontes, los indios también abandonaron las tierras que ocupaban como nómadas.

La decisión del secretario de Guerra de Trump de realizar una gran ceremonia en los próximos días para refrendar la entrega de medallas a heroicidad de los soldados del 7º Batallón de Caballería se puede recordar en el estudio Enterrad mi corazón en Wounded Knee, de 1970 (edición en español en Turner Noema (2012), que indaga los intentos estadounidenses de quitarles las tierras a los indios y darles a cambio reservaciones para que dejaran su historia nómada y se asentarán como agricultores. El texto de su investigación sirvió de base para hacer la película homónima que dirigió Yves Simoneau en 2007.

La gran ceremonia preparada por el Departamento de Guerra de Trump para refrendar las medallas que se le quisieron quitar a los soldados de Wounded Knee servirá de marco para solidificar el modelo político de Trump de rescatar la historia de fundación imperial de EE UU.


indicadorpolitico.mx

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@carlosramirezh

Carlos Ramírez

Maestro en Ciencias Políticas

Periodista, Maestro en Ciencias Políticas, columnista político desde 1990, director del Centro de Estudios Políticos y de Seguridad Nacional S.C., director del portal indicadorpolitico.mx

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