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EDITORIAL

Sánchez amaga con un adelanto electoral para recuperar el apoyo de sus socios de investidura

lunes 06 de octubre de 2025, 20:09h

Desde el palacio de La Moncloa, se ha filtrado que Pedro Sánchez está pensando en adelantar las elecciones. También se confirma que el presidente quiere aguantar hasta 2027 pero que todo depende de mantener el apoyo de sus socios de investidura. La maniobra resulta evidente. Y el motivo, de que los partidos ya están en una suerte de precampaña ante el riesgo de que el líder socialista disuelva las Cortes por sorpresa. La absoluta minoría parlamentaria del PSOE y el baldón de los casos de corrupción que le estallan en la cara cada día están detrás del deterioro de un Gobierno descoyuntado. Y, es que, las instrucciones de los jueces sobre su familia, su partido y algunos ministros pueden prolongarse hasta bien entrado 2027. Un buen número de socialistas entiende que a Sánchez le conviene abrir las urnas pronto, cuando todavía una parte de su electorado cree que los casos de corrupción son un invento de la fachosfera y de unos magistrados que se dedican a hacer política para tumbar al Gobierno progresista..

Pero, en realidad, la maniobra de difundir la posibilidad de un adelanto electoral sólo pretende recuperar el apoyo de unos socios de investidura que se escabullen, pero están tan interesados, o más que el propio Sánchez, en aguantar hasta 2027. En especial los partidos separatistas (Junts, ERC, Bildu y el PNV) aspiran a llegar al borde de la independencia de Cataluña y el País Vasco cerrando los acuerdos de las incontables competencias en marcha. Sin ir más lejos, Puigdemont quiere lograr la impunidad total con la entrada en vigor de la amnistía. Pero se esfumarán esas aspiraciones el mismo día el día en que Sánchez abandone La Moncloa.

Pedro Sánchez necesita tiempo para revertir el sentido de las encuestas. El posible acuerdo de paz en Gaza es, en realidad, un contratiempo para las movilizaciones propagandísticas de la izquierda en general y el PSOE en particular. Por eso, ha lanzado el señuelo de una reforma de la Constitución para blindar “el derecho al aborto”. Se trata de crear una nueva polémica para poner al PP en un brete y asfixiar aún más a Feijóo con la pinza entre el PSOE y Vox.

Esa feroz campaña contra el PP es la última esperanza del presidente para salir airoso de las elecciones. Ya le funcionó en 2023. Y ese pánico de Puigdemont, Junqueras, Otegui y Esteban a quedarse a la intemperie, su seguro para quedarse en La Moncloa hasta que Tezanos encuentre la luz al final del túnel. Pues el director del CIS es el encargado de fijar la fecha electoral. Pero debe encontrar el resquicio para abrir las urnas en el mejor momento. Si es que llega algún día. Falta todavía dar un empellón al censo y llenarlo de inmigrantes y tataranietos de exiliados republicanos.

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