Benjamín López publica en ESdiario una excelente información que he podido contrastar. El partido de centro derecha Junts, separatista, está harto de los incumplimientos de Pedro Sánchez y quiere terminar con él. No se fía del presidente del Gobierno español que ha vulnerado buena parte de los acuerdos a los que llegó, directa o indirectamente, con el prófugo golpista Carlos Puigdemont. Varios dirigentes de Junts consideran que el partido está perdiendo votos por su colaboración con el sanchismo.
La vía para colocar a Pedro Sánchez en el disparadero, conforme a las reflexiones de los dirigentes de Junts es la moción de censura. La suma de escaños del Partido Popular y de Junts, en el Congreso de los Diputados garantiza el éxito de esa moción de censura. Pero ni Carlos Puigdemont ni sus colaboradores inmediatos están dispuestos a convertir a Alberto Núñez Feijóo en presidente del Gobierno. La moción de censura contra Sánchez solo se puede tejer con la candidatura encabezada por un independiente. Podría ser un juez, podría ser un tecnócrata, podría ser un sindicalista de prestigio como Nicolás Redondo Terreros. El nuevo presidente habría adquirido el compromiso de convocar, tras el éxito en la moción de censura, inmediatas elecciones generales. Y que el pueblo decida.
El planteamiento de Junts no puede ser más razonable desde el punto de vista del partido catalán: sí a desmontar de la silla curul monclovita a Pedro Sánchez; no a que siente en ella Núñez Feijóo con los votos de Junts.
¿Aceptará el presidente del Partido Popular la fórmula que podría arbitrar Junts si Puigdemont se decide a terminar con Sánchez? Difícil contestar a esta pregunta, dada la influencia de los agradaores gallegos sobre Feijóo. Pero tal vez no exista otro camino si se pretende que Pedro Sánchez no agote la legislatura.
En todo caso, son muchos los que, en medios políticos caracterizados dudan de que la fórmula prospere. Pedro Sánchez lo compra todo y en cualquier momento puede aparecer el dinero que satisfaga a Junts y le permita atender los acosos a los que está sometido el partido catalán.