Falso resulta el dolor que se funda en banderas políticas.
Niños de Gaza, Nigeria o Ucrania reclaman lo mismo.
Siete de octubre el demonio levanta la caja de truenos:
Mil y doscientos judíos matados con saña y vesania,
Niños expuestos en jaulas, mujeres con sexo sangriento:
El Rey David contraataca con ilimitada venganza.
Gaza de siete mezquitas en tiempos sultán Saladino,
De filisteos Pentápolis, rota en historia incesante.
Prueba Sansón el vigor de su pelo crecido burlado.
Tierra de Herodes el Grande, el amigo de Octavio Imperator,
Donde mordieron el polvo británicos ante los turcos.
Yo te saludo y lamento tu suerte de ochenta veranos.
La Palestina es la hermana de lágrimas buenas del mundo,
Las del consuelo operante que cura la vida dañada
Por los poderes del mundo, Mammona voraz y sangriento.
Niños de Gaza que aún viven ya saben del mal del dinero,
Padre de bombas y muerte y paisajes de tumbas abiertas.
Porque los muertos de Gaza sus hijos defienden saliendo
De los sagrados sepulcros que un día cerraron los hombres.
Vimos los muertos de Gaza luchando por tierra y familia
Hace ya ochenta cosechas de vino con posos de muerte.
Vimos a Cristo llorando injusticias del hambre inhumana,
Vimos a Cristo llevando pequeños cadáveres de ángeles.
Ojos azules tenían algunos, Canaá filistea.
Otros jirones de noche de Edén del Profeta poeta.
Todos los niños del mundo construyen la casa del cielo.
También los niños judíos atienden a los palestinos,
Que todo niño del mundo reside en la misma cabila.
Duele mirar corazones cegados de España fraterna,
Aunque bien sean hermosos ojazos que niegan ver cosas.
Sin corazón no se ve a los hermanos que piden ayuda.
No son gentuza los pobres, tampoco quien grita ante el mal.
Llaman gentuza los ricos a pobres que piden justicia,
Síntoma pravo insultar a quien muestra la herida indebida.
Serán culpados un día vocablos inicuos de alcalde.
Vamos a misa el domingo, y los juicios con que entro los saco.
Nada aprovecha Jesús si no cumplo Mandatos Primeros,
Los que con prójimo Dios cual deberes urgentes mandó.
Los cananeos de roja Fenicia vendrán algún día,
Rojas banderas del mundo que el género humano vinculan,
Y la escritura de Ugarit con matres lectionis leerán.
Llegan las naves de Tiro y desbordan juguetes y dulces,
tirio monarca regala a los niños bombones y carros.
Carros, bombones, barquitos de cuatro remeros pequeños.
Hasta que el sumo han tocado el crecer alimentos al niño
Leche no deben cortar militares del Rey de Israel.
Falta sustento a los viejos al darlo a los nietos rapaces.
Olas que baten las playas de Gaza suspiros arrastran,
Y ser quisieran comida y el agua que endulza gargantas.
Río Habesor chapotea la sangre inocente de miles,
Y en Valdepeñas yo lloro las lágrimas gotas del cauce.
Que todo dios de Fenicia levante banderas de paz.
Huyan los miedos del alma, del muro perforen las puertas,
Niñas y niños fenicios entonen alegres canciones.
Ya no habrá sitio en que el reino de Averno secuestre más niños,
Donde con eso un divino placer de mi yo se apodera,
Y quien la vida del hombre maltrate hasta el fondo y enturbie,
Váyase al cuerno por siempre con sátiros tristes y faunos,
Moléculas aventadas de polvo en desiertos sin ríos.
¡Viva Israel! ¡Palestina que viva! La tierra es de dos.
Dios vivifica a los muertos con paz y el milagro divino,
Irrefutable verdad que ya dura los tiempos eternos.
Nunca jamás el amor a la patria genere lo innoble,
Odio eviterno a los otros que patria suya aman también.
El evangelio carece de niños alógenes nunca,
Aunque alienígenas puedan leprosos adultos vivir.
Ángeles niños ostentan poder del Supremo por siempre.
Ese poder verdadero que vence al pecado y al mal,
Fuerza del bien invencible que muestra endeblez del demonio.
¿Tiene esta vida sentido sin clara defensa del bien?
Pocas razones mayores por niños la vida entregar.
Nuevos Teseos de niños salvados el mundo corona.
¿Y será Trump el Teseo que espera la Gaza apenada?
¡Ojalá calme los odios de pueblos tan tercos, tenaces!