Los vocales progresistas del
Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) han denunciado la ruptura del consenso que había garantizado un funcionamiento "equilibrado y cooperativo" del órgano de gobierno de los jueces y han acusado a la presidenta
Isabel Perelló de imponer un cambio de reglas que les excluye.
En un comunicado firmado por los vocales progresistas del CGPJ —Ángel Arozamena, Lucía Avilés, Ricardo Bodas, Esther Erice, Bernardo Fernández, José Mª Fernández Seijo, Inés Herreros, Luis Martín y Argelia Queralt— expresan su malestar por el nuevo reparto de poder en el CGPJ.
El bloque conservador consiguió ayer, con el apoyo de su presidenta, Isabel Perelló, sacar adelante una propuesta para renovar las comisiones de manera que ahora tendrán mayoría en la Permanente.
La propuesta del grupo conservador se impuso gracias al voto de la presidenta Isabel Perelló y del vocal Carlos Hugo Preciado, encuadrado en el ala progresista pero que desde hace tiempo actúa como independiente.
En su comunicado, lo vocales progresistas recuerdan que durante el primer año de mandato, el Consejo había trabajado sobre reglas pactadas que aseguraban la representación razonable de las distintas sensibilidades, la distribución equilibrada de responsabilidades, la paridad y la transparencia.
Ese modelo -señalan- permitió un año de estabilidad institucional, más de 160 nombramientos judiciales y un clima de confianza inédito.
"Ese equilibrio se ha roto de manera abrupta y deliberada. La presidenta del Consejo, Isabel Perelló, ha impuesto un cambio de reglas que excluye a los vocales progresistas —que representan el 45 % del Pleno— y altera la base de cooperación que había presidido la etapa anterior", denuncian.
Relatan que el Pleno celebrado el miércoles y jueves abordó la renovación de las comisiones y que en el orden del día figuraban las propuestas de ambos bloques y del vocal Carlos Hugo Preciado, que incluían únicamente los nombres de cada grupo, al no haberse alcanzado un acuerdo previo.
Sin embargo, -indican- el jueves la presidenta exigió "subsanar" la propuesta progresista para incluir a todos los vocales, después de que el bloque conservador presentara una lista cerrada que ya incorporaba también los nombres del otro bloque, sin consulta ni comunicación previa.
"Se concedieron apenas quince minutos para rehacer la propuesta, en un procedimiento contrario a toda lógica institucional", lamentan.
Finalmente, se aprobó la lista presentada por el vocal Preciado, idéntica a la del bloque conservador, con los votos de los diez vocales conservadores, el propio Preciado y la presidenta, señalan.
Consideran que el resultado no puede considerarse consensuado, ya que el reparto es "arbitrario y desequilibrado", y otorga al vocal Preciado una representatividad equivalente a la de un grupo propio, "quebrando cualquier regla mínima de equilibrio interno".
Los vocales progresistas lamentan este retroceso y advierten de sus consecuencias para la colegialidad y la confianza interna del Consejo, al tiempo que reafirman su compromiso con un CGPJ "plural, transparente y fiel a su mandato constitucional de garantizar la independencia judicial y el buen servicio público de la justicia".