La
economía española creció el 0,6 % en el tercer trimestre del año, lo que supone dos décimas menos respecto al avance registrado el trimestre previo, lastrada por un sector exterior en el que las exportaciones cayeron y las importaciones aumentaron en línea con la fortaleza del consumo interior.
El crecimiento trimestral fue resultado de la aportación de 1,2 puntos porcentuales de la demanda nacional (consumo e inversión), de la que se resta la contribución negativa de 0,6 puntos de la demanda externa (exportaciones e importaciones), de acuerdo con el avance de contabilidad nacional publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Frente al lastre del sector exterior destaca el dinamismo del consumo de los hogares, que creció el 1,2 %, cinco décimas más que el trimestre anterior; en tanto que la inversión (formación bruta de capital fijo) aumentó el 1,7 %, un punto más que el trimestre previo, tras acelerarse tanto la empresarial (maquinaria y bienes de equipo) como la destinada a edificación y construcción.