El español tumba al canadiense y buscará su primera Copa de Maestros ante el vigente campeón.
71 victorias y ocho derrotas. Carlos Alcaraz está a una victoria de cerrar un 2025 extraordinario. Un año en el que ha conquistado ocho títulos, cuatro ante Jannik Sinner (Roma, Roland Garros, Cincinnati y US Open), su máximo rival al que retará este domingo en su primera final de la Copa de Maestros.
El número uno mundial tumbó este sábado a Félix Auger-Aliassime alargando su gran nivel y, como París, Londres y Nueva York, Turín vivirá la final soñada entre los dos mejores tenistas del mundo.
Alcaraz vuela en el primer set
Más de un año después -desde las semifinales de los Juegos Olímpicos de París-, Alcaraz y Aliassime se reencontraban. Por octava vez se enfrentaban siendo su sexto cara a cara en superficie dura, el segundo en indoor. En Basilea 2022 tuvo lugar su primer duelo en este tipo de pista en un choque ganado por el futuro número cinco mundial.
El murciano, que acabará el año en la cima del ranking ATP por segunda vez en su carrera, desafiaba al jugador que más veces ha ganado en indoor desde 2020 registrando más de 80 victorias. Por ello, el líder del grupo A comenzó muy agresivo al resto presionando desde la primera devolución con potentes tiros angulados.
Aliassime, el último clasificado para las semifinales tras eliminar a Zverev, también era ofensivo en un partido eléctrico con intercambios entre dos jugadores agresivos. El jugador de 25 años evitó el break en su primer turno al anular tres bolas de quiebre, pero no pudo impedirlo en su segunda tanda de saque que cedió tras un 'winner' en la red del bicampeón de Roland Garros.
Tras lograr la primera rotura de un encuentro dinámico, 'Carlitos' evitó el 'contrabreak' en la primera opción de quiebre del norteamericano. La defensa desde el fondo de pista y los contrataques fueron claves en un partido con varios intercambios medios.
Aliassime se tomó un respiro con su primer juego cómodo al servicio, pero su rival seguía jugando a un ritmo endiablado sintiendo la bola de maravilla. Tras devolverle el juego en blanco, Alcaraz mantuvo su precisión en su tenis atractivo y logró su segundo break con autoridad en un primer set en el que rozó la perfección: firmó 13 golpes ganadores, ocho de ellos con su derecha, y solo dos errores no forzados.
La final soñada
El español, que accedió con pleno de triunfos a sus segundas semifinales en la Copa de Maestros, alargó la fiablidad con su servicio y al resto continuaba exigiendo al canadiense, con menos margen y que necesitaba más trabajo para ganar puntos a su contrincante, sólido desde el fondo de pista.
Aliassime mejoró con su saque y fue más regular en sus ataques ante un Alcaraz eficaz en sus subidas a la red y superior con la derecha metido en pista. Unas variantes tácticas presentes en un tramo reñido de la segunda semifinal por la subida de nivel del mejor tenista de Canadá.
El segundo del grupo B, acertado en sus subidas a la red, provocó la incomodidad del favorito. A pesar de perder eficacia con su revés, el español seguía siendo una garantía con su derecha y con sus primeros saques.
Los nervios aparecieron en el décimo juego. El canadiense no podía fallar si quería seguir vivo, pero sucumbió ante la presión. Tras una hora y 22 minutos, Alcaraz se clasificó para su undécima final del año y disputará con Sinner otro título importante.