En las últimas décadas, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han puesto en marcha una profunda reorientación estratégica destinada a transformar su modelo económico y situarlo más allá de la dependencia de los hidrocarburos. Conscientes de la vulnerabilidad de un sistema basado en el petróleo, las autoridades emiratíes han promovido una visión de futuro integrada en la estrategia «UAE Centennial 2071», cuyo nombre proviene del centenario de la fundación del Estado y que se centra en la sostenibilidad, el capital humano y la innovación. Esta visión incluye una fuerte apuesta por la energía renovable —particularmente la solar— a través de proyectos emblemáticos como Masdar City, concebida como conceptualizada como una ciudad ecointeligente con baja huella de carbono, mínimo desperdicio y gran integración de tecnologías limpias. y el parque solar Mohammed bin Rashid Al Maktoum, considerados pilares de un nuevo modelo energético. En este contexto, las tecnologías avanzadas y, de manera destacada, la inteligencia artificial (IA), se han convertido en herramientas fundamentales para consolidar una economía con menor dependencia del petróleo y competitiva a escala global.
Así, los Emiratos Árabes Unidos se han consolidado como uno de los polos tecnológicos más dinámicos del Golfo y un actor emergente en la gobernanza global de la innovación. La estrategia de diversificación económica ha situado la transformación digital y la IA en el centro de las políticas públicas. Numerosos estudios subrayan que la IA constituye hoy uno de los ejes prioritarios en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo, capaz de aumentar la productividad, atraer inversión extranjera y fortalecer la posición internacional del país.
En 2017, el gobierno lanzó la UAE National Strategy for Artificial Intelligence 2031, cuyo objetivo principal es convertir a los Emiratos en un referente mundial en el uso y producción de IA. Esta estrategia propone transformar sectores fundamentales —administración pública, transporte, salud, energía, educación y servicios— mediante la adopción masiva de tecnologías basadas en datos. Ese mismo año, los Emiratos se convirtieron en el primer país del mundo en crear un Ministerio de Inteligencia Artificial, una señal inequívoca del compromiso institucional con la modernización tecnológica.
La agenda de« ciudades inteligentes» constituye otro de los pilares centrales. Dubái y Abu Dabi han desplegado proyectos de gran escala que integran infraestructura digital, sensores urbanos, plataformas de análisis masivo de datos e Internet de las Cosas. Dubái, a través de la iniciativa Smart Dubai, se ha propuesto convertirse en la ciudad más «inteligente» del mundo, mientras que Masdar City actúa como laboratorio urbano orientado a la sostenibilidad y la innovación.
En paralelo, el país ha creado instituciones destinadas a generar conocimiento propio. Por ejemplo, la Mohamed bin Zayed University of Artificial Intelligence (MBZUAI), fundada en 2019, es la primera universidad de posgrado del mundo dedicada exclusivamente a la IA. Su objetivo es atraer talento internacional, impulsar la investigación de vanguardia y formar especialistas capaces de liderar el futuro digital del país.
La IA ya está transformando sectores clave: los servicios públicos incorporan sistemas predictivos y automatizados; la aviación y la logística —dos áreas estratégicas para los EAU— utilizan algoritmos avanzados para optimizar operaciones; y el sector sanitario integra herramientas de diagnóstico automatizado y análisis de datos clínicos.
En conjunto, el desarrollo tecnológico de los Emiratos Árabes Unidos refleja una estrategia clara: construir una economía sostenible, diversificada y basada en el conocimiento, donde la inteligencia artificial actúe como motor principal del crecimiento y como instrumento para consolidar la transición hacia un futuro pospetrolero.