Con la navidad de fondo el Real Madrid pidió a los Reyes Magos sacar tres puntos del Camp Nou pero al final sólo hubo carbón. Los blancos pagaron sus fallos de la temporada en los últimos minutos. Sin embargo el Barça recurrió a Santa Claus para poner tierra de por medio con su máximo rival. Y así fue. Cuando parecia que no venía, Etoo y Messi oyeron algo en el salón y abrieron los dos regalos en forma de goles.
Por primera vez en la temporada, el Real Madrid salió con las ideas claras. Frenar a Messi, de cualquier forma, y defender para luego contraatacar. Los chicos de Juande se tomaron al pie de la letra las indicaciones y el primer tiempo no fue el calvario que se presumía.
Los de Guardiola dominaban territorialmente pero el R. Madrid salía bien a la contra. Sneijder gozó de la primera ocasión “merengue” con un fuerte derechazo que Valdés desvió a córner. Pero la mejor oportunidad estaba por llegar. Tras una falta que despejó la defensa blanca, Raúl dejó sólo a Drenthe para que este se quedara mano a mano. El holandés no pudo anotar el primero y el Barça se llevó un gran susto.
Pero no todo podía ser bonito y la sombra de las lesiones volvieron a aparecer en el Real Madrid. Sneijder, que reaparecía, dejó el campo para dar entrada al debutante Palanca. Los últimos minutos de la primera parte fueron muy trabados y de poco fútbol.
Etoo y Casillas protagonizaron el segundo tiempo
Tras las buenas vibraciones, los de Juande salieron al Camp Nou con ganas de rematar la faena y llevarse tres puntos que alentarían la recuperación blanca. Y para ello recurrió a entorpecer el juego. El apartado táctico fue casi perfecto con Xavi anulado y Messi fuera de sí. A pesar de ello, la calidad de los azulgranas aparecía y fue Etoo el primero en avisar con un tiro desde fuera del área que rozó el larguero.
El Real Madrid campeaba el temporal y llevaba peligro al contragolpe pero no llegaba con la frescura del primer tiempo. Mención especial merece el debutante Palanca. El canterano madridista cuajó un gran partido con buen trabajo en defensa y con calidad en ataque. Pero las alegrías eran para los barcelonistas.
Con el Barça volcado Guardiola dio entrada a Busquets en lugar de Gudjhonsen. Los culés ganaron en criterio y el campo se les puso cuesta abajo. Y fue el de la “masía” el que provocó la ocasión más clara para el Barça. Henry centró y Salgado derribo a Busquets dentro del área. Penalti. Etoo era el encargado de lanzarlo. Pero Casillas evito el gol. Adivinó el sitio y detuvo, con una formidable estirada, la pena máxima.
Sin tiempo para reaccionar, de nuevo Iker se erigió protagonista con dos paradas a Messi. El que en junio levantó la Eurocopa resurgió de sus cenizas para volver a volar bajo palos. Pero poco duro la alegría. Etoo se rehízo de su error y aprovechó un balón suelto tras un córner para poner el 1-0 a falta de cinco minutos.
El gol fue un mazazo para los blancos que se vieron impotentes y buscaron el empate con corazón. Pero al que funcionó la cabeza fue al Barça que en un contragolpe pilló a los blancos descolocados y Messi batió a Casillas con una vaselina de libro.

Doce puntos de distancia y una mejoría. Contradicciones para los blancos que aunque mejoraron su juego no pudieron arañar ni un punto del Camp Nou. El Barça por su parte pone tierra de por medio y deja al eterno rival cuatro partidos.