Sanidad usará la nueva Ley de Gestión Pública y de Integridad del Sistema Nacional de Salud como ariete contra el modelo de Madrid.
El Gobierno de Pedro Sánchez está aumentando la intensidad de su ataque contra Isabel Díaz Ayuso y la Comunidad de Madrid (CAM). Este mismo sábado, y aprovechando el marco del Día de la Constitución, miembros del Ejecutivo nacional volvieron a lanzar acusaciones en torno a la gestión sanitaria de la presidenta madrileña. Mónica García arremetió con fuerza usando los audios descontextualizados del grupo empresarial Ribera Salud, que gestiona el Hospital de Torrejón. Aunque dicho responsable haya dimitido y los datos dejan claro que en ningún caso se han prolongado las listas de espera ni se ha priorizado a unos pacientes sobre otros, la ministra de Sanidad volvió a la carga y este domingo ha concedido una entrevista en la que ha prometido llevar a la ley sus críticas.
Sanidad contra la libertad sanitaria
"Es un modelo que no solamente está en Ribera salud, sino que también está en Quirón", denunció el sábado en el Congreso de los Diputados, en el festejo del aniversario de la Carta Magna. Allí desglosó su argumentario, explicando que "si se analizan las memorias del servicio madrileño de salud para ver el flujo de pacientes de la sanidad pública a la privada, el Hospital la Paz pierde 50.000 pacientes, mientras que la Fundación Jiménez Díaz gana 85.000 y el Hospital de Torrejón, 25.000". "Y detrás de este flujo van los 5.000 millones que la señora Ayuso le ha dado a Quirón y los cientos de millones que le ha dado al hospital de Ribera salud", remarcó en unas declaraciones que ha ampliado con la nota publicada esta mañana.
En dicha conversación ha realizado una amenaza directa a Madrid. Ha avanzado que Sanidad está afinando la nueva Ley de Gestión Pública y de Integridad del Sistema Nacional de Salud para aprobarla a principios del 2026. En ese texto figura un "blindaje de nuestra sanidad pública frente a los fondos de inversión, frente al ánimo de lucro y frente a esta depredación constante que tenemos de nuestra sanidad". Van a "derogar la ley del 97", que incluye la habilitación de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud, y quieren limitar la colaboración público-privada. La libertad. La nueva ley, ha defendido García, "es mucho más amplia y pone coto al ánimo de lucro". En su alegato ha subrayado que su Ministerio está elaborando un real decreto "de listas de espera" para establecer una trazabilidad al proceso que siguen los pacientes desde que acuden a la consulta de atención primaria, pasan por el especialista y se someten a alguna prueba o cirugía. Y ha acusado a Madrid de "maquillar" las listas de espera quirúrgicas.
Ayuso, por su parte, ha aportado todas las estadísticas que emanan de los 40 exámenes que realizan anualmente a la gestión del Hospital de Torrejón. Pero los informes y los datos no parecen valer para desinflar el relato del Gobierno de Sánchez, que lleva años atacando sin miramientos a la presidenta madrileña. La dirigente de la CAM ha hablado claro sobre la estrategia del 'sanchismo' para tapar los casos de corrupción que le arrinconan. "Quieren exagerar y generar un escándalo de cualquier cosa", manifestó este sábado en una comparecencia en la que remarcó la labor "impecable e inmejorable" de los profesionales sanitarios y denunció que sólo se habla de Torrejón, de unos audios que han troceado una conversación más amplia en la que queda demostrado que las polémicas palabras del CEO corresponden a "rencillas personales" entre los directivos del hospital "que no han bajado a la gestión del hospital".
Datos contra el relato de Sánchez
"Están haciendo una campaña de degüello contra mí", denunció Ayuso en una reflexión en la que catalogó este caso como "un ejemplo más de los ataques que recibo constantemente del Gobierno de Sánchez". Y ha declarado que "por cada consejero que tengo en mi gabinete hay tres ministros atacándome". "Ya quisiera yo el apoyo que reciben otros cuando tienen una crisis", añadió, en referencia a la crisis de la peste porcina que se ha desatado en Cataluña y en la que Salvador Illa ha recibido la ayuda y el apoyo de Moncloa... y un trato más discreto de la prensa afín. "Poco se habla de las consecuencias de la dana en otras Comunidades Autónomas" ni "se buscan responsabilidades políticas para el gobierno de Navarra, que está inmerso en una gran trama de corrupción", remató.
Destapó también la presidenta madrileña el silencio informativo que rodea a la "la histórica huelga de médicos" que, precisamente, cuestiona la labor de Mónica García. Los médicos y facultativos de todo el país están llamados a cuatro días de protesta en la semana próxima (9, 10, 11 y 12 de diciembre) para exigir la reforma del Estatuto Marco elaborado por el Ministerio de Sanidad. Van a ir a la huelga convocada para reclamar un "Estatuto propio que dignifique la labor profesional y ponga fin a las injustas condiciones laborales" que, según señalan, sufre el gremio sanitario. Se espera un seguimiento notable también en Madrid, donde la convocatoria ha sido organizada por Amyts (Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid) y concierne a todos los médicos y facultativos de la región madrileña. Es decir, abarca la Atención Primaria, la Hospitalaria y la Extrahospitalaria, amén de los FES y los MIR. Pero esto no está incluido en el relato de Sánchez.