Iñaki Urdangarín, excuñado del Rey, publicará sus memorias el próximo
12 de febrero bajo el título '
Todo lo vivido', en las que repasa su infancia, su trayectoria deportiva y su llegada a la familia real tras su matrimonio con la infanta Cristina, además, de su estancia en
prisión al ser condenado por el caso Nóos.
Según ha informado este jueves la editorial Grijalbo, que publicará este libro, se trata de "un testimonio en primera persona sobre el éxito, la caída y la reconstrucción personal" de Urdangarín (Zumárraga, Guipúzcoa, 1968), que se separó de Cristina de Borbón en enero de 2022 tras casi 25 años de matrimonio.
"Durante muchos años, mi vida fue contada por otros. Periodistas, jueces, tertulianos, desconocidos... Todos parecían saber quién era yo, qué pensaba, qué hacía, por qué lo hacía. Y yo, en medio de todo eso, opté por el silencio", asegura Urdangarín, que añade que ahora quiere contar su historia con su "propia" voz.
"No para justificarme, ni para buscar compasión, ni para maquillar errores. Al contrario: escribo este libro porque necesito mirar de frente todo lo que he vivido -las cumbres, pero también los valles- y compartirlo con honestidad", dice en el mismo.
Un libro en el que también explica su "camino de reinvención personal" tras su paso por prisión, cuando fue sentenciado por la Audiencia de Palma a seis años y tres meses de cárcel por malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias, si bien el Tribunal Supremo le rebajó la pena cinco meses al eximirle de falsedad en documento público.
El libro de Urdangarín saldrá dos meses después de que el Rey Juan Carlos I haya publicado también sus memorias, bajo el título de 'Reconciliación'.
Recuerdos
En el estreno del programa "Pla Seqüència" de La 2 Cat, Urdangarín ha mantenido una conversación de unos 55 minutos en catalán con el periodista Jordi Basté, en la que ha querido sacar a relucir "el Iñaki persona", tras su estancia en prisión por el caso Nóos.
Ingresó en junio de 2018 en la cárcel de mujeres de Brieva (Ávila), donde estuvo hasta enero de 2021, periodo en el que logró permiso para hacer voluntariado y atender a personas con discapacidad. Fue trasladado posteriormente al Centro de Inserción Social (CIS) de Alcalá de Henares (Madrid) y en marzo de 2022 obtuvo la libertad condicional, una vez cumplidos dos tercios de la condena.
"Fue muy duro", ha confesado Urdangarin, que ha dicho no estar nada "orgulloso" de cómo gestionó emocionalmente su situación en los primeros tres meses, porque lo pasó "muy mal", entró en un "bucle negativo" y "preocupó" a la gente de su entorno: "Lloré muchísimo".
En esos primeros tres meses encerrado, notó que se estaba "rompiendo" emocionalmente y, para salir de esa situación, pidió hacer "un curso de bienestar emocional".
Se matriculó en un máster de psicología del coaching por la UNED y se sacó el título de entrenador personal, un aprendizaje que le permitió "gestionar el estrés, la tristeza". También le ayudó a salir del bache el hecho de poder entrenar con una bicicleta estática y "leer muchos libros y cartas", tanto de la familia como de amigos y de gente desconocida que "empatizaba" con él, así como escribir en unos cuadernos lo que le venía a la cabeza.
Las visitas de familiares y amigos -prioritariamente de Cristina de Borbón y sus hijos, así como de sus hermanos y su madre- quedaron interrumpidas cuando llegó la pandemia de covid, por lo que cree que sufrió entonces "un castigo doble".
Urdangarín, que ahora vive a caballo entre Vitoria y Barcelona, ha destacado sus vínculos personales con Cataluña, que fue su "lugar de infancia", ya que "veraneaba en Viladrau y vivía en Barcelona"; luego jugó en el equipo de balonmano del FC Barcelona, se casó en la capital catalana y sus hijos "son catalanes".