"El Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado...
“El Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado, al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior”, ordena la Constitución en su artículo 134/3. No se trata de su aprobación o rechazo. Es obligatorio someter los Presupuestos al debate del Congreso de los Diputados en una fecha que no exceda del día 1 de octubre. Desde hace tres años, al temer Pedro Sánchez que no serían aprobados decidió ofender a la Constitución y no presentarlos. El rechazo parlamentario el pasado jueves a la senda de la estabilidad y al gasto propuesto por el Gobierno, decidió al presidente del Gobierno cerrar el año sin presentar los Presupuestos Generales del Estado, lo que ha significado una vez más incumplir la Constitución y ofender el espíritu y la letra de nuestra Carta Magna.
Tres años sin Presupuestos. La norma democrática en los países libres, ante la pérdida de confianza parlamentaria, consiste en disolver la Asamblea y convocar elecciones generales. Pedro Sánchez camina a grandes zancadas hacia un estéril autoritarismo. En la Europa a la que pertenecemos están atónitos. Ningún partido serio se explica cómo el PSOE sanchista está cometiendo tantas tropelías contra la democracia.
La oposición encabezada por Alberto Núñez Feijóo no ha sabido conducir la reacción de la opinión pública ante el desmán anticonstitucional. Y de eso se vale Pedro Sánchez, dispuesto a agotar la legislatura sin Presupuestos, mofándose de todos.
La anomalía es tan grave y alarmante que está cuarteando de hecho el orden constitucional español. Atrincherado en su madriguera de la Moncloa, Pedro Sánchez parece dispuesto a aguantar lo que sea, mientras modifica el censo sumando centenares de miles de nacionalizados que pueden alterar el resultado anunciado por las encuestas.