El PSOE renuncia a interrogarle pero le lanza un "reproche moral", a lo que el ex secretario de organización ha contestado si el partido está "en condiciones" para hacerle reproches.
El exdiputado socialista Santos Cerdán ha dicho a la prensa este miércoles al llegar al Senado para su comparecencia en la comisión Koldo que se dispone a "hablar" con total "normalidad y tranquilidad". Sin embargo, en su turno de palabra se ha acogido a su derecho a no declarar sobre "hechos concretos", a pesar de que sí ha denunciado lo que considera "una forma de perseguir que es la de la Inquisición".
Después de advertir que se acogía a su derecho a no declarar sobre "hechos concretos" de la instrucción judicial, pero sí sobre el "contexto político", Cerdán ha contestado a la senadora de UPN, María Caballero, que ha iniciado el primer interrogatorio en la comisión Koldo, afirmando que los audios que le incriminan están manipulados. A partir de ahí ha comenzado una bronca con la senadora María Mar Caballero de UPN.
El ex secretario de organización del PSOE ha articulado, en este contexto, una confusa línea de defensa política basada en una teoría de la conspiración, en la que se entremezclan el fin de ETA y la "persecución" política hacia los socialistas navarros por sus pactos con Bildu, además de su negociación con Carles Puigdemont en Waterloo.
"Es un golpe de Estado judicial", ha llegado a decir Cerdán. El exsecretario de Organización socialista ha subrayado que "nadie está buscando la verdad" ni en el Senado ni el Congreso y ha acusado a los senadores de la comisión Koldo de contribuir a que se repita el "relato" de su implicación en esta supuesta trama y en su relación con la empresa Servinabar.
Ha asegurado que se están creando "titulares diarios" con "falta de rigor y evidencias" con los que se ataca su presunción de inocencia y se crea un "circo mediático" a su costa que es "mucho más rentable y fácil".
Además, ha incidido en que en el caso Koldo "no se investiga ningún delito concreto", las pesquisas se están haciendo "sin garantías" a personas "aforadas".
Dentro de la teoría de la conspiración que ha intentado sostener en el Senado, las acusaciones en su contra dentro del caso Koldo comenzaron después de que varios dirigentes de Vox mantuvieran una supuesta reunión con miembros de la Guardia Civil en Toledo en 2021.
Enfrentamiento con el PSOE
Uno de los puntos de mayor interés era el tratamiento que el PSOE iba a brindar a Cerdán en la comisión. El senador socialista Alfonso Gil, en vez de interrogar, ha hecho reflexiones, como llamar "circo" a la comisión en manos del PP y lamentar que Cerdán esté siendo utilizado "como un cuchillo en mantequilla sobre los valores y principios" del PSOE e "instrumento" contra este partido.
Gil ha recalcado el derecho a la legítima defensa y la presunción de inocencia de Cerdán, por lo que el "reproche penal" corresponde a la justicia, pero cabe "un reproche ético" ante "todo lo que se ha conocido".
Entonces, Cerdán ha pedido a sus excompañeros que "abran los ojos" y le ha replicado a Gil si está "en condiciones" de hacerle ese "reproche".
Gerardo Camps, senador del PP, le ha acusado de callar para "proteger" a quienes ya no le defienden y le han "dejado caer", tras incidir en que ha llegado solo hoy, cuando el año pasado le arroparon muchos dirigentes socialistas.
"Todo el mundo me ha dado la espalda, pero para defender mi inocencia no me hace falta nadie", ha replicado Cerdán.
"Usted no se corrompió por el camino, venía corrompido de casa", le ha espetado Camps, y le ha afeado que "le delata" elegir las respuestas que le exoneran y evitar las perjudiciales, antes de recordar que otros investigados, según consta en el sumario, cuando había asuntos que resolver, se decían entre sí 'habla con Santos'.
A esa acusación de dirigir la presunta trama, se ha limitado a responder que "hace valoraciones sin ningún sentido" o que "hace afirmaciones muy graves", y le ha pedido que no grite tanto, pues oye perfectamente.
Niega financiación ilegal del PSOE y su pertenencia a Servinabar
El exdirigente socialista Santos Cerdán ha asegurado "rotundamente" este miércoles que en el periodo en que él estuvo al frente de la secretaría de Organización del PSOE, entre 2021 y 2025, no hubo financiación ilegal en el partido.
Durante su comparecencia en la comisión Koldo del Senado, Cerdán ha negado que el PSOE se financiara de manera ilegal y ha subrayado que él no intervino en el manejo del dinero durante la campaña de primarias en las que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue elegido secretario general socialista.
En respuesta a varios senadores, como la de UPN, María Caballero, o el de Junts, Eduard Pujol, que le han preguntado por esta cuestión, el exdiputado socialista ha remarcado que él no puede asegurar la legalidad de las cuentas en los casi 150 años de historia del partido, pero sí cuando él estuvo al frente de esas responsabilidades.
En esa línea, a preguntas del senador Pujol ha remarcado que durante los siete años en los que fue secretario de Organización y de Coordinación Territorial del PSOE, entre 2018 y 2025, el PSOE "no se ha financiado ilegalmente".
Además, el exdirigente socialista se ha negado a responder varias preguntas sobre su relación con Sánchez, entre ellas sobre si se siente "traicionado" por el secretario general socialista, pero ha remarcado su deseo de que si "alguna vez cae" el presidente del Gobierno sea "por la democracia".
Cerdán ha dicho este miércoles en una comparecencia en el Senado que él no era socio de Antxon Alonso en la empresa Servinabar y que no tuvo relación con ese empresario, ni con la exmilitante socialista Leire Díez, ni con otro de los investigados judicialmente, Víctor de Aldama.
Cerdán ha contestado a Ángel Pelayo Gordillo, senador de Vox, que no tuvo ninguna relación con Alonso ni con Díez, y que "si hubiera tenido algo, hubiera aparecido, seguro".
Luego, al senador de ERC Joan Queralt le ha respondido que "nunca" ha estado con De Aldama.
"Nunca ha estado conmigo ese señor", ha recalcado Cerdán tras recordar que salió de prisión provisional por colaborar con la justicia mediante "una declaración falsa".