Pretende contar con veteranos como García-Page, González o Guerra, y también con voces jóvenes.
Comienzan los movimientos en el seno del
PSOE para suceder a
Pedro Sánchez después del batacazo de Extremadura y con la vista puesta en el calendario electoral.
Jordi Sevilla, ministro en el Gobierno de
José Luis Rodríguez Zapatero, considera que ha llegado el momento de preparar un PSOE post-sanchista, al que se puedan sumar las voces críticas que se oyen en el partido: barones de probada eficacia electoral como
Emiliano García-Page o pesos pesados como
Felipe González o
Alfonso Guerra.
En una entrevista para Europa Press, Sevilla ha asegurado que lanzará en enero un manifiesto para preparar esa alternativa, frente a la “podemización” de Sánchez, al que ha acusado de convertir el partido en un “club de fans” sin voces críticas.
Según ha explicado el exministro, el presidente del Gobierno ha traicionado los valores del PSOE, ya que se ha decantado por el populismo en detrimento de la socialdemocracia.
Sevilla espera contar con “un número suficiente de voces experimentadas y valoradas” dentro del PSOE, pero también con “voces jóvenes” que quieren luchar por el futuro del partido y por España. Para ello, está hablando con “mucha gente”, entre la que está encontrando “receptividad”.
En cuanto a los tiempos, esta alternativa al sanchismo en el seno del PSOE tiene en cuenta el calendario electoral, con fechas clave en elecciones autonómicas como Aragón, Castilla y León y Andalucía, que tras la debacle en Extremadura, pueden ir “moviendo el terreno” para allanar unas posibles primarias que desbanquen a Pedro Sánchez. “Si en verano esto no tira, adiós”, ha declarado, sin embargo, Sevilla, que pretende ser “muy pragmático” en su planteamiento para articular la alternativa a Sánchez.