El brasileño, uno de los señalados por en rendimiento del Real Madrid, promete más implicación.
El brasileño
Vinícius Junior reconoció tras un 2025 sin títulos en el Real Madrid que tienen "que mejorar" en el nuevo año, y en lo personal, admitió que sigue "aprendiendo mucho" en el club blanco, tras ser silbado por parte del madridismo en su último partido en el Santiago Bernabéu.
Del reproche de algunos aficionados en el Bernabéu, Vinícius pasó, tras unos días de vacaciones, al cariño de todos los seguidores que acudieron al estadio Alfredo di Stéfano a presenciar el entrenamiento abierto del Real Madrid. "Este día cada año es más especial al poder estar con nuestra gente. Sabemos que tenemos que mejorar, que 2026 tiene que ser mejor para todos y sobre todo para el madridismo", manifestó. "Sigo aprendiendo mucho en este club, con esta afición y de la gente. Sabemos que no ha sido un año bonito para nosotros, que casi siempre ganamos casi todo, y no tenemos dudas de que vamos a volver porque el Real Madrid es así y sabemos donde estamos", añadió. 'Vini' recorrió todo el estadio al acabar el entrenamiento para firmar cientos de camisetas y hacerse fotografías con jóvenes aficionados. Al 2026 le pidió "salud, tranquilidad y muchos títulos para el Real Madrid".
Baño de cariño
La plantilla del Real Madrid, con las ausencias de Dani Carvajal, Trent Alexander-Arnold y Éder Militao, lesionados, más Brahim Díaz, que está disputando la Copa África, se dio un baño de masas en un entrenamiento de puertas abiertas en el estadio Alfredo di Stéfano, con el que preparó el primer encuentro del 2026, ante el Real Betis. La segunda sesión del Real Madrid tras las vacaciones navideñas fue un momento especial. Las 4.150 entradas que puso el club a disposición de sus socios quedaron cortas para la demanda y, un año más, los más jóvenes inundaron de ilusión el Di Stéfano en el único día que pueden ver trabajar de cerca a sus jugadores y disfrutar de un encuentro final con ellos.
Algunos como Jude Bellingham, Vinícius, Thibaut Courtois o Dani Ceballos se quedaron cerca de una hora firmando camisetas y haciéndose fotos, acudiendo a cada grada del estadio ubicado dentro de la Ciudad Real Madrid. Toda la plantilla, incluido el técnico Xabi Alonso, convirtieron en inolvidable el 30 de diciembre para los seguidores madridistas, de gran mayoría de corta edad. Antes, a las 11:15 horas, llegaron al estadio trasladados en autobús y fueron recibidos con el himno del Real Madrid entre aplausos. Numerosas pancartas de ánimo en las gradas y el nombre de Kylian Mbappé, el más coreado durante el entrenamiento que arrancó con una suave carrera de calentamiento.
Vuelta al trabajo
Con la presencia con el primer equipo de los canteranos Joan Martínez, David Jiménez, Thiago Pitarch y el portero Javi Navarro, la buena noticia para Xabi Alonso es la recuperación total de Fede Valverde, al que le ha venido bien el parón navideño para dejar atrás las molestias de tobillo que arrastraba y por las que no pudo jugar ante el Sevilla. En la enfermería siguen Carvajal, Trent y Militao, que iniciarán 2026 alejados del terreno de juego y sin opciones de reaparecer ante el Betis, el 4 de enero en el Santiago Bernabéu, ni en la Supercopa de España.
La sesión planificada por Xabi Alonso fue con balón para el disfrute de jugadores y aficionados. Primero con ejercicios divididos en tres equipos en un campo de pequeñas dimensiones, de progresión, en el que dos debían dar ocho pases seguidos sin que el equipo que presionaba robase la posesión, antes de acabar marcando en una portería pequeña. A continuación pasaron a realizar duelos de tres contra tres con definición en campos pequeños, que sirvieron para los dos partidos que se disputaron simultáneamente con equipos de seis del que salió ganador el formado por Joan García, Fede Valverde, Eduardo Camavinga, Gonzalo García y Rodrygo, que se realizaron la foto como ganadores posando ante una grada repleta de aficionados. Tras el trabajo físico en la segunda sesión con la que el Real Madrid preparó su regreso a la competición, llegó el momento festivo con el regalo a la grada de cerca de 50 balones que chutaron los futbolistas y la firma de camisetas.