Jordi Sevilla, gran prestigio en el socialismo histórico y actual, ha hecho público su anunciado Manifiesto, en el que alienta un debate interno en el PSOE con el fin de analizar y debatir una serie de cuestiones que comprometen al sanchismo, por ejemplo, “la política de alianzas, que es claramente perjudicial”.
No voy a entrar en el fondo de la cuestión, pero me parece oportuno subrayar que las últimas encuestas le dan la razón a Jordi Sevilla y deberían lógicamente convertir su meditado Manifiesto en un debate dentro del PSOE, en el que se pudieran manifestar libremente algunos militantes atónitos ante el derrumbamiento de las expectativas socialistas, como se acaba de comprobar en Extremadura.
La encuesta Sigma Dos, especialmente valorada por los expertos, otorga al Partido Popular 141 escaños, 58 a Vox, 107 al PSOE sanchista, 13 a Sumar y 2 a Podemos.
La encuesta Sociométrica, realizada entre el 7 y el 10 de enero de 2026, certifica 142 escaños para el Partido Popular, 62 para Vox, 102 para el PSOE, 9 para Sumar y 4 para Podemos.
El sondeo de 40dB -El País- y la Cadena SER- subraya el hundimiento del PSOE, el mantenimiento del PP y la crecida de Vox que, por cierto, supera tanto al PSOE como al PP entre aquellos que tienen entre 18 y 24 años.
El centro derecha español, que dispone hoy de 184 escaños en el Congreso de los Diputados, si bien con los 12 congresistas de las derechas vasca y catalana seducidos por la zanahoria de la independencia, se movería hoy, si hubiera inmediatas elecciones, en el entorno de los 200 escaños, una abrumadora mayoría absoluta que algunos expertos del socialismo tratan de sortear a través de un censo en el que se pretende incluir a los inmigrantes nacionalizados y también a los hijos y nietos de los republicanos que se exiliaron en 1939, a los que Pedro Sánchez ha concedido la nacionalidad española.
Se comprende que políticos inteligentes como Jordi Sevilla planteen, a la vista de lo que los sondeos indican, un debate interno en el PSOE para esclarecer las causas del descalabro socialista en la opinión pública española.