Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha por mayoría absoluta, permanece atónito...
Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha por mayoría absoluta, permanece atónito ante las decisiones de Pedro Sánchez en favor de la desigualdad entre Comunidades Autónomas. El presidente del Gobierno necesita los escaños de los partidos independentistas catalanes, cede ante ellos y, además, beneficia económicamente a Cataluña sobre el resto de las Autonomías.
Emiliano García Page sabe que, de persistir la situación, su mayoría absoluta en Castilla-La Mancha peligra, además del descalabro que pueda sufrir el PSOE en las diversas Autonomías, como ha ocurrido en Extremadura. Y todo para contentar a un partido de extrema izquierda, ERC; y a otro de centro derecha, Junts. El sanchismo, en fin, supedita no solo el interés de España sino el del propio PSOE, con el fin de que Pedro Sánchez permanezca unos meses más sentado en la silla curul del palacio de la Moncloa.
Se comprende que Emiliano García-Page esté harto. No solo discrepa de las maniobras sanchistas para que Pedro Sánchez permanezca. También, y sobre todo, porque se está descoyuntado la esencia del partido que engrandeció Felipe González y que, como la mayoría de los partidos socialistas europeos, había fijado su esencia política en la socialdemocracia. Page está haciendo todo lo posible para que el PSOE no abandone una posición de centro izquierda que garantice su continuidad. Y Pedro Sánchez tal vez no se da cuenta de que el presidente castellano manchego tiene en su mano hacer rodar la cabeza del presidente sanchista.
Bastaría una conversación de sus gentes con las de Feijóo para preparar una moción de censura, presidida, por ejemplo, por un izquierdista de sólido prestigio como Nicolás Redondo Terreros, para alcanzar la mayoría necesaria con los diputados castellanomanchegos que siguen la estela de Emiliano García-Page.
Las navajas cachicuernas se han alzado y Pedro Sánchez no puede continuar jugando en beneficio propio con perjuicio para los presidentes autonómicos del socialismo y con grave deterioro para el PSOE: