El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, comparece este jueves ante el pleno del Congreso para dar cuenta de la posición de España ante la situación de Venezuela tras la operación de Estados Unidos en la que capturó a Nicolás Maduro.
"España defiende que sean los propios venezolanos los que decidan en libertad su futuro", ha empezado diciendo Albares, que ha opinado que contra el derecho internacional "nunca llega la paz, sino el caos".
Durante su comparecencia, Albares ha advertido de que vivimos un tiempo de "caminos inciertos"; un momento "muy grave" en el que "se está intentando alterar el orden mundial" tras los acontecimientos en Venezuela y la "peligrosísima escalada" de las aspiraciones anexionistas de EEUU sobre Groenlandia. Un panorama mundial ante la que el titular de Exteriores pide "unidad" para reforzar la democracia en España y en Europa "por nosotros mismos y nuestra libertad".
Albares cree que Europa debe esforzarse por aumentar su soberanía económica y de defensa fortaleciendo sus ejércitos para "afrontar" todos los desafíos que se presenten.
"Vivimos un tiempo de caminos inciertos y un momento muy grave"
Según el titular de Exteriores, frente a los que atacan el orden internacional y una extrema derecha "mundial" que amenaza la democracia, la política exterior de España "coherente" defiende la "paz justa" y el "multiculturalismo".
Albares ha explicado que desde la captura de Nicolás Maduro, España ha defendido que Venezuela decida su futuro "sin injerencias externas". Ninguna solución para Venezuela, opina, "puede imponerse desde el exterior y, mucho menos, por la fuerza". En su opinión, la única salida debe ser dialogada y respetando la "soberanía" sobre sus recursos naturales, en alusión a la aspiración de Donald Trump de controlar su producción de petróleo.
Albares: "Ningún gobierno ha hecho tanto por el pueblo hermano de Venezuela como este"
Sobre la liberación de presos políticos españoles, que califica de "paso positivo", Albares cree que marca el camino de una nueva etapa.
El Gobierno, con Sánchez a la cabeza, ha sido muy crítico con la intervención de Estados Unidos porque ha asegurado que no respeta el derecho internacional, y el jefe del Ejecutivo ha llegado a calificarla de una ilegalidad pese a criticar que Maduro permaneciera en el poder tras las últimas elecciones presidenciales en el país. Sánchez ha hablado tanto con la nueva presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, como con el líder opositor Edmundo González, que reside en España, y ha apostado por una transición que permita elecciones libres.
"Seguiremos hablando con el Gobierno de Delcy Rodríguez y la oposición", se ha comprometido Albares en el Congreso, donde ha abogado por "lanzar una alianza mundial para el multilateralismo".