La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha publicado el estudio sobre bajas laborales, sobre las que propone reforzar la supervisión y coordinación de la prestación para mejorar su eficacia.
La evaluación pone de relieve el papel relevante de la falta de supervisión y seguimiento de los procesos, la evolución normativa más garantista, el ciclo económico expansivo, el aumento de la demanda sanitaria y las listas de espera en el aumento de la IT
La incapacidad temporal (IT) constituye una de las principales prestaciones del sistema de bienestar español y representa el segundo mayor componente del gasto de la Seguridad Social, con un desembolso de 16.500 millones de euros en 2024, solo superado por las pensiones.
Esta prestación garantiza la protección económica de los trabajadores cuando una enfermedad o accidente les impide, de manera transitoria, el desempeño de su actividad laboral.
La AIReF detecta "riesgos de sobreutilización y prolongación innecesaria de los procesos en ausencia de una supervisión y coordinación reforzada". En este contexto, la evaluación identifica como principal debilidad del sistema la falta de mecanismos robustos e integrados de información, supervisión y seguimiento.
Entre 2017 y 2024, las bajas por contingencias comunes han aumentado casi un 60% y la duración media se ha aumentado un 15%, especialmente en las patologías de mayor gasto (trastornos mentales y enfermedades musculoesqueléticas).
El tránsito desde contratos temporales hacia contratos indefinidos impulsado por la reforma laboral incrementó en torno a un 30% la probabilidad de iniciar un episodio de incapacidad temporal.
El análisis cuantitativo revela, además una elevada concentración de episodios en un grupo reducido de trabajadores con bajas reiteradas, junto con una progresiva concentración en duraciones muy cortas, que no generan gasto directo para la Administración pública, pero trasladan de forma creciente los costes a las empresas.