La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha aupado a los dos fiscales más cercanos al exfiscal general Álvaro García Ortiz en la Secretaría Técnica para puestos claves en el Supremo: Ana García León será una de las jefas de la sección Penal, adonde también llega como fiscal Diego Villafañe.
Peramato ha ascendido a Ana García León, mano derecha de García Ortiz, como fiscal de la Sala Jefe de Penal del Tribunal Supremo, rechazando las candidaturas de dos fiscales encargados de investigar el procés: la exfiscal general del Estado Consuelo Madrigal y el también fiscal de Sala Jaime Moreno.
Por su parte, Diego Villafañe, número dos de García Ortiz, imputado y exonerado por la causa que investigaba a la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Alberto González Amador,
ha sido promovido a fiscal del Tribunal Supremo.
Ambos fiscales formaban parte del "equipo Fortuny", el círculo de confianza del exfiscal García Ortiz.
Además de García León y entre otros nombramientos, Peramato ha nombrado a José Javier Huete, uno de los actuales jefes de la Sección Penal y a María Farnés Martínez, hasta la fecha fiscal superior de Canarias.
Para la Fiscalía del Tribunal Constitucional, los designados son Raquel Muñoz, que desde 2021 estaba en la Secretaría Técnica e Ignacio Rodríguez, que era letrado de este tribunal.
En la Audiencia Nacional, Peramato ha elegido como fiscal a Beatriz López, que también procede de la Secretaría Técnica y en Antidroga a Marcelo Juan de Azcárraga, que ya trabajaba en esta área desde 2024.