Entre ellas, la rebaja del IVA de la luz, del 21% al 10%, entre otros impuestos al sector energético, además de ayudas para el combustible y los fertilizantes.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avanzado este viernes que el Plan integral de respuesta a la crisis en Oriente Medio movilizará 5.000 millones de euros para "proteger a los ciudadanos, ayudar a las pymes, al sector primario y, por supuesto, a la industria".
"Estoy muy enfadado con la situación que está viviendo el mundo y la situación a la que nos están llevando determinadas decisiones y determinados gobiernos", ha manifestado Sánchez, con aparente espontaneidad, "la guerra nos va a costar 5.000 millones de euros a todos los españoles".
Sánchez ha anunciado una "reducción drástica" de los impuestos a todo el sector energético, entre los que se incluye la rebaja del IVA de la luz del 21 al 10%.
El plan incluye una bajada del IVA de los carburantes "hasta el mínimo que permite la Unión Europea", el 10 %, lo que permitirá a los usuarios ahorrar hasta 30 céntimos por litro en función del combustible utilizado, unos 20 euros por depósito por coche medio, ha subrayado el presidente.
El plan también baja en un 60 % los impuestos de la electricidad, ha detallado Sánchez, lo que incluye la suspensión del impuesto de producción de energía eléctrica -del 7 % y que pagan las eléctricas- y la reducción del impuesto especial de electricidad, que pasa del 5,11 % al 0,5 %.
Asimismo, baja el IVA de la electricidad y el gas del tipo general (21 %) al reducido (10 %) y limita el precio del butano y del propano.
Al mismo tiempo, se van a extender hasta diciembre de 2026, es decir, hasta finales de este año, todos los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico, se va a reforzar "de forma sustantiva el bono social térmico" y a prolongar la prohibición de interrumpir los suministros esenciales a los hogares más vulnerables.
Este plan de 80 medidas que entrará en vigor "mañana mismo" va a beneficiar directamente a los 20 millones de hogares y tres millones de empresas de nuestro país, ha detallado el presidente, que ha insistido en que ello "no va a impedir que los efectos de esta guerra ilegal lleguen a España pero sí que sean menos erosivos y más llevaderos".
Sánchez, ha anunciado este viernes la entrada en vigor de un "paquete masivo" de deducciones fiscales en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para la instalación de placas solares, puntos de recarga y bombas de calor.
Según ha explicado, esta iniciativa forma parte del segundo de los ejes, relativo a medidas estructurales, en los que se sustenta el plan de respuesta integral a los efectos económicos del conflicto en Oriente Medio aprobado esta tarde.
"Aquellos ciudadanos que apuesten por este tipo de inversiones que contribuyen a la descarbonización de la economía y a la soberanía energética van a poder deducirse fiscalmente en el IRPF este tipo de gastos", ha subrayado Sánchez.
También se han acordado nuevas ayudas para la aclimatación de edificios, la agilización en la instalación de energías renovables y el incremento de la capacidad de almacenamiento eléctrico mediante baterías o declaraciones de utilidad pública del bombeo hidroeléctrico.
"Todas estas medidas recogidas en este real decreto-ley van en la línea que lleva el Gobierno siete años desplegando de descarbonización y electrificación de la economía", ha concluido Sánchez.
Un mero "salseo"
El secretario del PP, Miguel Tellado, ha advertido de que Sánchez ha sido chantajeado por los ministros de Sumar y ha subrayado que "un presidente digno de serlo les habría cesado en cinco segundos" por el plante que ha retrasado el inicio de la reunión.
Ante las críticas recibidas por la sesión de este viernes, el presidente del Ejecutivo ha restado importancia a la polémica y ha tachado de "salseo" la tensión con sus socios de Sumar. Sánchez ha señalado que aunque el "salseo pueda resultar interesante para los medios de comunicación", lo "importante" es la capacidad de diálogo y negociación dento de la coalición.
Sumar, por su parte, ha dejado claro que "en ningún momento" ha corrido peligro su permanencia en el Gobierno ni una ruptura con el partido socialista, recalcando también "el diálogo" con el mismo.