www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

OTAN SÍ, OTAN NO

martes 31 de marzo de 2026, 14:10h
Una parte de la izquierda española ha estado siempre en el OTAN, no. Elegido...

Una parte de la izquierda española ha estado siempre en el OTAN, no. Elegido arrolladoramente Felipe González en las elecciones generales de 1982, visitó en la primavera de 1983, al presidente de los Estados Unidos. Comprendió que el “OTAN, no” significaba la creación en Marruecos de poderosas bases americanas. Y eso comprometía a Ceuta, Melilla y Canarias. Felipe González, el más destacado hombre de Estado del siglo XX español se envainó el “OTAN, no” y ganó un complejo referéndum.

Durante largos años el “OTAN, no” desapareció del debate español. Pero ha reaparecido y se hace cada mes que pasa más insistente. Toda la extrema izquierda sin excepción y una parte considerable de la izquierda democrática permanece en la política de que España debe salir de la OTAN, sin tener en cuenta que la Historia es implacable, que no perdona y que Marruecos amenaza.

Pedro Sánchez, alineado a medias con los BRICS, vacila ante las posiciones de la Europa unida y lo que le exigen sus aliados de investidura. No es difícil saber lo que va a hacer. Hará lo que le convenga para continuar en el poder, aunque se lesione el interés de España. Así que no se pueda descartar que nos encontremos un día con el brinco español desde la OTAN a la enemistad frontal con los Estados Unidos de America. Son muchos los que consideran que la política de Pedro Sánchez, hostigando a Washington y acercándose a Pekín, demuestra el carril que el presidente del Gobierno está dispuesto a tomar. No estoy seguro de que así sea. Lo que está claro es que la acertada decisión de Felipe González alineando a España en la OTAN se encuentra en entredicho. Hay ministros -Robles, Albares- que se han manifestado en favor de las ventajas que nuestra permanencia supone. Los hay también, que, mirando a los ojos del César de alpargata, maniobran abiertamente con la salida de la OTAN y el cierre de las bases de Rota y Morón.

¿Qué hará finalmente Pedro Sánchez? La incertidumbre preside una vez más la vida española en un asunto como éste, de extremada gravedad a medio y largo plazo.