El Ejecutivo europeo ha advertido a España de que la reducción del 10% del IVA de los carburantes, medida incluida en el paquete para paliar los efectos de la guerra de Irán, va contra la normativa europea.
En una carta, la Comisión Europea ha comunicado al Gobierno que la Directiva europea del IVA "no prevé la posibilidad de aplicar un tipo reducido a los suministros de combustible" y recomienda al Gobierno español "reducir los impuestos especiales".
La rebaja fue aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 20 de marzo e incluye la inyección de 5.000 millones de euros para hacer frente a las consecuencias de la guerra de Irán, entre ellas, el desabastecimiento energético.
Fuentes del ministerio de Hacienda, ahora encabezado por Arcadi España, aseguraron este martes haber recibido la notificación europea y recalcaron que la bajada del IVA es una medida "temporal y no estructural".
La vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen, también ha recordado este miércoles que la rebaja del IVA de los combustibles al 10% es una medida temporal, y ha dicho que confía en que siga en marcha, de momento, estos tres meses "y lo que sea oportuno en función de cómo evolucionen los mercados".
"Es una medida, de momento, temporal", ha indicado la también ministra española para la Transición Ecológica, que ha recalcado que el Ejecutivo se encuentra "en constante y permanente monitorización de la situación" y sigue trabajando en otro paquete de actuaciones ante la coyuntura actual, marcada por la crisis en Oriente Próximo.
En cualquier caso, España "por supuesto" que mantiene contacto con la Comisión Europea, ha añadido Aagesen, que espera que este debate "no tenga repercusiones en ningún consumidor" y que el IVA reducido "siga en marcha estos tres meses y lo que sea oportuno" dependiendo de cómo evolucionen los mercados.
A la pregunta de si Bruselas está satisfecha con las explicaciones que ha dado el Gobierno español, la vicepresidenta tercera ha incidido en que la Comisión Europea está "en un momento en el cual está planteando qué actuaciones se tienen que acometer a nivel europeo". Pero, todavía "no hay ninguna propuesta conjunta, sino que hay distintas declaraciones en materia de ahorro, en materia fiscal...", ha afirmado la ministra.
No obstante cree que el órgano comunitario está en una fase en la que aún tiene que pronunciarse sobre las iniciativas puestas sobre la mesa por sus miembros en estos tiempos, en alusión a los efectos económicos y, en particular, sobre la energía, de la guerra en Irán y el cierre 'de facto' del estrecho de Ormuz.
"Esperamos que, ante estas circunstancias, la Comisión sea consciente de que eran (medidas) necesarias y justificadas", ha sentenciado Aagesen.
La Comisión Europea sugirió a finales de marzo a los países de la UE que adopten medidas voluntarias para el ahorro de queroseno y diésel ante la "crisis energética prolongada". Entre las recomendaciones emitidas, se encuentran los límites de velocidad en autopistas, evitar los viajes en avión y el teletrabajo.
"En ese mismo espíritu, los Estados miembros deberían abstenerse de adoptar medidas que puedan aumentar el consumo de combustible, limitar la libre circulación de productos petrolíferos o desincentivar la producción de las refinerías de la UE" y "cualquier mantenimiento no urgente de las refinerías", así como "aumentar el uso de biocarburantes", informaron.