El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha vuelto a reafirmar su discurso de "No a la guerra" y ha hecho un llamamiento al respeto del derecho internacional en un intento de reforzar su perfil diplomático, mientras que se resiste a hacer declaraciones sobre el juicio del caso Koldo, que investiga a sus filas en el Gobierno por irregularidades en la adjudicación de contratos y corrupción.
Tras la primera semana de sesiones judiciales, el jefe del Ejecutivo aún no se ha pronunciado ni hecho declaraciones y sigue una estrategia de silencio al mismo tiempo que alimenta el discurso internacional antibelicista.
En esta línea y en su intervención en el 'European Pulse Forum' de este viernes en Barcelona, Sánchez ha instado a la Unión Europea a rechazar el acuerdo de asociación con Israel ante las violaciones "de artículos suscritos al derecho internacional y humanitario".
"No permitamos una nueva Gaza en el Líbano", ha pedido el presidente, quien también ha señalado que Europa tiene que actuar "con coherencia".
En su discurso, Sánchez ha apostado por la creación de un "ejército europeo común", al que España podría sumarse "mañana mismo, no en diez años, ni en dos", ha asegurado.
Estas declaraciones se producen en plena escalada de tensión con el gobierno israelí, que acusó al presidente de ser "un completo don nadie" y ha afirmado que España está "librando una guerra diplomática contra Israel".
Este viernes, el ministro de Exteriores de Israel ha expulsado a representantes españoles del Centro de Coordinación Cívico-Militar (CMCC, por su siglas en inglés) para la supervisión del alto el fuego en la Franja de Gaza por su "sesgo antiisraelí tan flagrante".
El enfrentamiento directo con Israel se suma al frente abierto en el Gobierno por el caso Koldo, que sienta en el banquillo del Tribunal Supremo a el exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y al comisionista Víctor de Aldama, por presunta corrupción en contratos públicos de mascarillas.