El Tribunal Supremo ha retomado el juicio por presunta corrupción al exministro José Luis Ábalos en una jornada en la que ha estado citada la expareja de su exasesor Koldo García, que afirmó que fue a recoger el reintegro de gastos.
Patricia Uriz es una de las ocho testigos que ha escuchado el tribunal que juzga a Ábalos, su asesor y el reconocido comisionista Víctor de Aldama por presuntas mordidas y amaños en contratos de mascarillas a entes públicos de la esfera del Ministerio de Transportes.
La expareja de Koldo ha afirmado que ambos adelantaban gastos de Ábalos, algunos de ellos para "evitar discusiones" entre el exministro y su mujer, Carolina Perles.
"La mujer del señor Ábalos no apreciaba a los hijos fruto de otro matrimonio. Para evitar discusiones lo hacíamos nosotros", ha contado la testigo, según ha adelantado El Mundo.
Ha relatado que ella y su entonces pareja adelantaban gastos personales del exministro y que ella se llegó a quejar porque Ábalos pagaba tarde y no era "plato de buen gusto" adelantar "tanto dinero" para él. Pagaron, por ejemplo, la pensión de un hijo del exdirigente socialista y adelantaron parte de un alquiler vacacional en Marbella.
Uriz ha detallado que también anticipó a Ábalos gastos de tintorería, tabaco libros, trenes y regalos y también "regalos a amigas".
Y Koldo García, ha apuntado, también adelantó gastos a otras personas. Por ejemplo, lo hizo a veces en salidas nocturnas porque sus acompañantes no querían que sus mujeres se enterasen "de que han estado en tal sitio". Ese dinero, según su expareja, después se lo devolvían en efectivo.
Preguntada por si el exministro llegó a devolver estos gastos, ha afirmado que "alguna parte nos devolvió" y que "eran por transferencia y algunas en efectivo. Lo ingresábamos en el cajero porque yo no quería tener dinero en casa", ha declarado, lo cual contradice los 20.000 euros encontrados por la Guardia Civil en su domicilio.
Los reintegros de gastos
Uriz, investigada en la parte del caso Koldo que instruye la Audiencia Nacional, ha respondido únicamente al interrogatorio de la abogada de su expareja, que también es la suya, como ocurrió asimismo con el hermano del exasesor Joseba García, y ha aportado una versión que poco se ha movido de la que prestó ante el juez que le investiga.
Como entonces, Uriz, ha explicado que Koldo García adelantó gastos en los que incurría él o Ábalos, entonces al frente de la Secretaría de Organización del PSOE, en eventos como la campaña electoral.
Podían ser comidas, gasolina, cafés y después todo eso lo incluía en una hoja de cálculo y, junto con los 'tickets', se lo reclamaba al partido, que era -ha subrayado- "muy rígido" y siempre pedía esa justificación. De hecho, ha señalado que alguna vez, cuando le ayudaba a confeccionar esa documentación, su pareja le dijo que, "si no había 'ticket' ni lo intentara".
Según ha explicado, el partido reintegraba esos gastos adelantados "siempre en efectivo", dentro de un sobre que solía ir cerrado y con la cantidad escrita, y en alguna ocasión fue ella a la sede, en la calle Ferraz de Madrid, a recogerlo si Ábalos o su asesor no podían, porque a la empleada que se encargaba de entregarlo no le gustaba "tener dinero en el cajón".
Ha dicho que desconoce qué cantidad era la que más tarde pagaba el partido. "No hacía control de lo que pagaba Ferraz. Yo creo que pagaba sobre lo que le presentaba Koldo pero no lo se", ha señalado la testigo, que ha subrayado que eran "billetes de todo tipo".
Según la testigo, que trabajó como secretaria en el Ministerio de Transportes, su expareja también adelantaba gastos de Ábalos imputables al Ministerio, de manera que "tenía dos sobres" para poder gestionar ese dinero porque "había que diferenciarlo muy bien" para saber luego a quién reclamarlo.
En su declaración, también ha asegurado que el PSOE solo reembolsaba los gastos del exministro y su ex asesor si existían tickets y que, de hecho, en alguna ocasión que Koldo los perdió se quedó sin recuperar ese dinero.
"Ferraz solo pagaba bajo ticket. Era muy rígido. Me decía (Koldo) que sino había ticket ni intentara pasarlo", ha manifestado la testigo, cuya imagen no ha salido en pantalla tras acordarlo el tribunal a petición suya.
Ha explicado que a veces ayudaba a Koldo a hacer la hoja de excel para meter los gastos del PSOE, aunque no sabe qué cantidad era la que más tarde pagaba el partido. "No hacía control de lo que pagaba Ferraz. Yo creo que pagaba sobre lo que le presentaba Koldo pero no lo se", ha señalado la testigo, que ha subrayado que Ferraz pagaba con "billetes de todo tipo" y "siempre fue en efectivo".
Uriz ha declarado anteriormente que acudió a la sede del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid, para recoger dinero en efectivo correspondiente al reintegro de gastos de su entonces marido y del exministro Ábalos, que en ocasiones adelantaba Koldo García. Y también el lenguaje en clave que, según la Guardia Civil, empleó con su expareja para hablar de dinero.
Las "chistorras" eran billetes de 500 euros; los "soles", de 200; y las "lechugas", de 100, según la UCO; Uriz dijo que no reconocía esos mensajes y que no es su forma de expresarse. Y de los "folios" de los que hablaba el ministro, aseguró que eran folios de verdad.
Como hizo en la Audiencia Nacional, Patricia Uriz tampoco ha reconocido las conversaciones en la que, según la UCO, hablaba en clave de dinero con su expareja.
Además de ella, han estado citado varios empresarios, incluidos dos socios de Aldama. Uno es Claudio Rivas, con quien comparte imputación en el caso hidrocarburos. Rivas, sin embargo, se ha negado a declarar.
La Fiscalía Anticorrupción cree que Aldama aprovechó el "afán" de Rivas para obtener un título de operador en el sector de hidrocarburos para que, de la mano de otra empresaria, corriera con los gastos de la compra de un chalé en La Alcaidesa (Cádiz) para alquilárselo al exministro. El disfrute de este inmueble forma parte de las presuntas mordidas que el fiscal imputa a Ábalos.