El príncipe Enrique y su esposa, Meghan Markle, continuaron este miércoles su agenda en Australia con una jornada centrada en actividades comunitarias y deportivas, en el marco de una visita de cuatro días que combina actos benéficos con compromisos privados.
En su segundo día de actividades, el duque participó en un evento vinculado a la salud mental y al deporte, donde incluso probó a practicar el fútbol australiano, con el objetivo de acercarse al público local y en un encuentro en el que reiteró mensajes sobre la importancia del bienestar emocional, especialmente tras la paternidad.
La agenda da continuidad a la primera jornada en Melbourne (sur de Australia), donde la pareja inició su gira con una visita al hospital infantil Royal Children's Hospital, interactuando con pacientes, familias y personal sanitario.
Allí, ambos conversaron con decenas de niños, participaron en actividades terapéuticas y destacaron el valor de los espacios de apoyo emocional en contextos hospitalarios.
Posteriormente, la duquesa acudió a un centro de asistencia para mujeres en situación de vulnerabilidad, donde colaboró en el servicio de comidas, mientras que ambos se sumaron más tarde a un taller artístico con hijos de veteranos, reforzando el enfoque social de su visita.
El viaje, el primero que realizan al país desde 2018 y tras su distanciamiento de la familia real británica, ha generado reacciones mixtas.