La Comisión Europea está preparando un paquete de medidas para tratar de paliar el efecto de la guerra de Irán sobre los precios de la energía. Se trata de amortiguar la subida en la factura de la luz, el gas y el combustible, derivada de las tensiones en los mercados del petróleo y el gas.
El Ejecutivo comunitario plantea a los Estados miembros que pongan en marcha medidas de apoyo inmediato a los hogares, sectores e industrias vulnerables. Según el borrador que se ha mostrado a la prensa, se trata de imponer al menos un día de teletrabajo obligatorio a la semana en las empresas, el cierre de los edificios públicos siempre que sea posible, las rebajas en los precios o incluso la gratuidad del transporte público, entre otras medidas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentará esta batería de medidas la próxima semana a los líderes de los 27 Estados miembros.
Algunas de estas iniciativas pueden tomarse de manera inmediata, con carácter urgente en viviendas y edificios, en la industria y en el sector del transporte. Otras son más a medio plazo, como la flexibilización de las ayudas de Estado a sectores como el agrícola o el de la distribución.
El Ejecutivo comunitario también ha propuesto que los Estados miembros vales de energía para hogares vulnerables o que prorroguen precios regulados temporales para hogares con bajos ingresos. También reducciones de impuestos especiales sobre la electricidad para estos hogares.
Además, se insta a que las autoridades nacionales se aseguren de que los proveedores de energía ofrezcan a sus clientes asesoramiento sobre la “mejor tarifa” y “alertas” cuando se produzcan picos de consumo. En este mismo sentido, también se pedirá la garantía de que los consumidores puedan cambiar fácilmente a contratos más económicos a través de herramientas “neutrales y transparentes” para comparar precios, al tiempo que se recompensará a los clientes que trasladen su consumo de electricidad de las horas punta a las horas valle.
Todas estas medidas forman parte de un borrador y todavía están sujetas a cambios de última hora.