El Gobierno ha decidido unilateralmente que el crucero MV Hondias, en el que se ha producido el brote del hantavirus que ha afectado a 8 personas y 3 de ellas han muerto, atraque en el puerto de Granadilla en Tenerife y que los pasajeros sean trasladados al Hospital Gómez Ulla de Madrid. Como es habitual, nadie ha informado de esta decisión al presidente de Canarias y, menos aún, a la presidenta madrileña. Se ha impuesto el ordeno y mando de Pedro Sánchez, que ha salido de su encierro monclovita, arrumbado por el juicio del Supremo, para convocar una reunión y encargar la gestión de la crisis a Mónica García, la todavía ministra de Sanidad. Esta decisión ha alarmado a los afectados y a la población en general por estar al frente de la operación la ministra y candidata del PSOE a las elecciones autonómicas de Madrid; de ahí que su única decisión haya sido trasladar en secreto a los pasajeros a la capital de España.
Pero resulta casi más alarmante saber que Fernando Simón ha salido al paso para tranquilizar a la población. Ha comentado que el hantavirus es “escasamente transmisible entre personas”. Lo ha dicho el que fuera portavoz de Sanidad durante la pandemia, el supuesto epidemiólogo que vaticinó que “el coronavirus no iba a suponer un riesgo para España”. Luego, además de infectarse él mismo, se contagiaron más de 13 millones de españoles y, oficialmente, murieron más de 120.000 personas sólo en nuestro país. Y ahora ha quitado importancia al peligro del hantavirus, cuyo origen está en las heces de los ratones. Sin embargo, los expertos de verdad aseguran que la variante de los Andes, la que afecta a los pasajeros del crucero que está a punto de atracar en Canarias, es la cepa más peligrosa, la que tiene una tasa de mortandad más elevada y la única que puede transmitirse de persona a persona.
De modo que los españoles están preocupados no sólo de los desatinados augurios del epidemiólogo Fernando Simón. También se han alarmado al saber que Mónica García va a gestionar el traslado y cuidado de los afectados. Con esta pareja de expertos y Pedro Sánchez atrincherado en el búnker de Moncloa puede ocurrir cualquier cosa. De momento, la ministra de Sanidad ha endosado el problema a su rival electoral para poder hacer campaña contra los posibles fallos que se produzcan en el traslado y cuidado de los pasajeros. Mientras, Fernando Simón se paseará por los platós de televisión para sembrar el pánico, aunque ocultará, si es que lo sabe, que la actual temporada epidemiológica del hantavirus es la mayor y más peligrosa. Se han detectado más de 100 casos en Argentina de los cuales 32 han fallecido. Pero el epidemiólogo oficial dice que hay que estar tranquilos, que no se transmite entre personas. Pues, tranquilos. Que la doctora Mónica García está al mando, asesorada por el prestigioso científico Fernando Simón.