Gravísima acusación. Según la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, el Gobierno de Pedro Sánchez...
Gravísima acusación. Según la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, el Gobierno de Pedro Sánchez negoció con las autoridades mexicanas que se torpedeara el viaje de Isabel Díaz Ayuso. La presidenta madrileña se desplazó a la gran nación hispanoamericana para asegurar los contratos comerciales que Madrid mantiene con México. Y para mejorarlos. Además, abordó el plano cultural, reivindicando la ingente obra realizada por España en aquellas tierras, así como la exaltación de la controvertida figura histórica de Hernán Cortés que protagonizó personalmente el gran acierto del mestizaj
Según Ayuso, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, “echó fuego”, por su “odio personal” hacia ella. Se negoció con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, “reventar el viaje” de Isabel Díaz Ayuso. Está claro que en Moncloa se considera el enemigo a batir del Partido Popular a la actual presidenta por encima de Alberto Núñez Feijóo, pero el sentido patriótico exige dejar las diferencias políticas en España y no exportarlas al extranjero, a una nación tan compleja como los Estados Unidos de México, que se acerca ya a los 140 millones de habitantes.
Tiene razón Isabel Díaz Ayuso. Es rechazable lo que el sanchismo ha hecho. Además del intento de “reventar” un viaje necesario, se puso a Isabel Díaz Ayuso en un grave riesgo personal dadas las circunstancias que acompañan a algunos sectores de varias naciones hispanoamericanas.
Conviene subrayar las declaraciones de la presidenta madrileña a esRadio. Contienen algunos aspectos de extraordinaria gravedad. El sanchismo está llevando las cosas demasiado lejos en su intento de borrar del mapa político español a una mujer sencilla y eficaz que ha conquistado un sector relevante, y tal vez mayoritario, de la opinión pública española. La catástrofe de Pedro Sánchez en las elecciones andaluzas y el procesamiento de José Luis Rodríguez Zapatero acentúan ante la opinión pública la posición de Isabel Díaz Ayuso, siempre asesorada por la sabiduría de Miguel Ángel Rodríguez.