El ex presidente del Gobierno Felipe González ha sido contundente en su análisis de la situación del PSOE y del Ejecutivo de Pedro Sánchez tras la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero.
“Debería haber elecciones este año”, ha manifestado durante un acto en la Asociación Valenciana de Empresarios, precisamente para no hacer más daño al partido, a pesar de que el propio Pedro Sánchez ha ordenado resistir este mismo lunes, frente al desánimo que se ha instalado en las filas del partido tras el auto del juez Calama en el que se imputa al “faro moral” del sanchismo, Zapatero.
“Nos afecta como país, nos afecta como partido”, ha asegurado, "tiene un coste reputacional para todos”, ha zanjado.
González ha descartado la moción de censura como un escenario viable. “Si yo fuera el PP en este momento, no haría una moción de censura, porque dejaríamos de hablar de esto para hablar de la moción”.
El ex presidente socialista ha defendido la instrucción del juez Calama, que ha emprendido, ha dicho, “una actuación extraordinariamente garantista”.
También la presunción de inocencia de Zapatero, a la que ha dedicado un comentario envenenado, al ironizar sobre su capacidad para liderar una trama así: “No lo veo capaz de montar una ingeniería financiera como la que estoy viendo”, ha dicho González.