Los americanos esperan llegar lejos de la man de Pochettino, Pulisic y un bloque de corte físico. El colchonero Cardoso, fuera.
Estados Unidos llega al Mundial 2026 con la culminación del proyecto de Mauricio Pochettino. El seleccionador fue contratado para lograr que los estadounidenses mejoraran el éxito logrado en su anterior cita mundialista organizada (en 1994 arribaron hasta los octavos de final, donde fueron eliminados por el Brasil campeón). Cuentan con una de las mejores generaciones de futbolistas de su historia, que ya saben lo que es competir en la élite europea, de modo que la ilusión del país anfitrión está por las nubes. Vienen de ser subcampeones en la Copa de Oro de la Concacaf y esperan competir con solidez en su torneo a pesar de bajas como la del rojiblanco Johnny Cardoso.
Las esperanzas estadounidenses quedarán de nuevo depositadas en Christian Pulisic (AC Milan), pero hay mucho más. Disponen de una 'clase media' capaz de plantar cara, con Antonee Robinson (Fulham) y Sergiño Dest (PSV) en la zaga; Tyler Adams (Bournemouth), Malik Tillman (Bayer Leverkusen) y Weston McKennie (Juventus) en el centro del campo; y Tim Weah (Olympique Marsella) en ataque. Asimismo, emergen juveniles talentosos como Gio Reyna (B. Mönchengladbach), Ricardo Pepi (PSV) y Folarin Balogun (Mónaco) para completar un colectivo potente que comenzará su desafío en el grupo de Paraguay, Australia y Turquía.
Esta es la convocatoria de Estados Unidos para el Mundial 2026