David Sánchez está siendo juzgado por tráfico de influencias y prevaricación administrativa por haber sido enchufado para ocupar el puesto, creado a medida, de coordinador de conservatorios de la Diputación de Badajoz. Penalmente, se trata de uno más de los muchos delitos de corrupción que acechan al presidente del Gobierno. Pero moralmente, al igual que la imputación a Begoña Gómez, uno de los más graves. Pues demuestran que durante los 8 años en Moncloa, Pedro Sánchez ha actuado con prepotencia, como un autócrata a la antigua usanza, una práctica habitual de los regímenes totalitarios.
El presumible enchufe del hermanísimo ha quedado en evidencia con la declaración en el tribunal de Cristina de Frutos, una de las aspirantes a la plaza de 'coordinador de conservatorios' en la Diputación de Badajoz. Ha denunciado "la desigualdad" y la "falta de oportunidades" del proceso, y que días antes de la prueba de selección le dijeron que el puesto era para el hermano del presidente del Gobierno. Confirmó que “no quería ir" a la entrevista, pues el director del conservatorio de Plasencia, Antonio Luis Suárez Moreno, le informó a través de un mensaje que "ya se sabía que la plaza era para David Sánchez".
Como se ha denunciado, el presidente del Gobierno, el muñidor de la maniobra para que su hermano fuera enchufado, ordenó presuntamente a Leire Díaz, la fontanera de las cloacas del PSOE, que investigara y presionara a la juez del caso, Beatriz Biedma para que diera carpetazo al caso. Pero la magistrada no se ha dejado chantajear. Ha seguido adelante y ahora, “el hermanísimo” ha sido acusado por el esclarecedor testimonio de una testigo de cometer los delitos de tráfico de influencias y prevaricación administrativa para acceder al puesto de coordinador de conservatorios de la Diputación de Badajoz. Se trata, en fin, de un caso más de las prácticas totalitarias de Pedro Sánchez que ha gobernado España como un terrateniente a la antigua usanza. Pero la independencia de la Justicia se mantiene y parece dispuesta a condenar las muchas ilegalidades cometidas por el presidente y sus compinches del Gobierno y del partido.