León XIV ha aterrizado este sábado en el aeropuerto de Barajas para comenzar una visita de seis días a España, un país que conoce bien desde su juventud y que ha elegido para su cuarto viaje internacional, que empieza con tres maratonianas jornadas en Madrid, antes de visitar Barcelona y Canarias, en todo un desafío organizativo.
Quince años después de la última visita de un Papa, cuando Benedicto XVI estuvo en la capital con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud en 2011, León XIV aterrizó las 10:14 horas, momento en el que las campanas de los templos repicaron por todo Madrid para festejar este viaje, cuyo lema es 'Alzad la mirada'. Al bajar del 'avión papal', en el que han viajado también 80 periodistas de once países, el Pontífice fue recibido por los Reyes y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Una hora después está prevista la ceremonia de bienvenida en el Palacio Real, que comenzará con el recibimiento a pie de coche de los reyes, y proseguirá en la Plaza de la Armería, donde saludará a la princesa Leonor y a la infanta Sofía y se escucharán los himnos de España y del Estado de la ciudad del Vaticano. Tras un encuentro con los Reyes y sus hijas, la visita se traslada al Salón del Trono para el tradicional saludo a las autoridades, entre las que figuran trece ministros, además de Sánchez.
Todos los viajes papales comienzan con un acto de estas características, que incluye el primer discurso, que está previsto pronuncie en el Salón de Columnas del palacio, previa intervención del Rey. Tras la bienvenida, León XIV se desplazará a la Nunciatura Apostólica, su residencia estos días. Será su primer trayecto en 'papamóvil' por las calles de la capital, aunque en la plaza de Colón pasará a un vehículo cerrado.
Esta misma tarde, el Papa quiere dejar constancia de la importancia de la dimensión social de la Iglesia, pues visita el centro para personas sin hogar 'Cedia 24 horas', gestionado por Cáritas en el madrileño barrio de Carabanchel. Lo más probable es que escuche a los más desfavorecidos y los salude, además de pronunciar un breve discurso.
Y después, su primer encuentro con los jóvenes. Una vigilia en la plaza de Lima que se prevé multitudinaria, con actuaciones musicales y un recorrido previo en 'papamóvil' de más de un kilómetro por uno de los ejes emblemáticos de la capital, el paseo de la Castellana, entre la plaza de San Juan de la Cruz y la de Lima. León XIV, desde un escenario colocado a una altura de 4,5 metros, responderá a las inquietudes que le planteen los jóvenes, que no son ajenos a la crisis de la vivienda y a las dificultades para formar una familia, inmersos en un mundo golpeado por las guerras y tensiones internacionales.
Este acto es uno de los grandes desafíos organizativos de la visita a Madrid, tanto por el operativo de movilidad y de seguridad, como de acogida para los miles de participantes, en una ciudad engalanada de blanco y amarillo -los colores oficiales del Vaticano- y que desde mediados de semana vive inmersa en restricciones de tráfico. Al reto se suma que la vigilia coincide con uno de los 10 conciertos del cantante puertorriqueño Bad Bunny en el estadio Metropolitano, situado a una docena de kilómetros, y que también congrega a decenas de miles de seguidores.
Este viaje a España es el primero a un país de la Unión Europea en el pontificado de León XIV, del que se acaba de cumplir un año.