España estrenó su participación en el Mundial 2026 con una decepción contundente. Este lunes no pudo pasar del empate a cero frente a Cabo Verde, un seleccionado que hasta esta tarde no sabía lo que es competir en una cita mundialista. Las tremendas ganas anunciadas por los futbolistas españoles durante la previa se transformaron en nervios y en un bloqueo que no les permitió atacar con soltura. Por primera vez en dos décadas llegaban como uno de los grandes favoritos, tras haber conquistado la Eurocopa de manera brillante, y esa etiqueta les pesó. Así pues, el sueño de la segunda estrella ha comenzado con un resbalón que, ojo, no resulta exótico, pues en los últimos cuatro mundiales el combinado nacional sólo ganó en un debut.
Luis de la Fuente, que estaba condicionado por el cuidado al físico de Lamine Yamal y Nico Williams, tomó una decisión importante para la alineación inicial, condicionando el desarrollo del choque. Eligió colocar a Gavi como un falso extremo izquierdo. Esa apuesta conllevó una lectura doble: la idea era que la intensidad del centrocampista desterrara la tentación de relajarse ante un rival inferior, pero en el envés también le negó al equipo la posibilidad de disponer de dos atacantes en los costados. Las cartas del partido estaban claras, con los españoles monopolizando la pelota y la iniciativa, y con los africanos parapetados atrás, a la espera de cazar un contragolpe. Con ese ajedrez, con una muralla que superpuebla el centro, se antoja fundamental abrir el campo por las bandas y al seleccionado ibérico le faltó esa amenaza por un carril izquierda que ocuparía en su totalidad Marc Curcurella. Y para redondear el entuerto, Ferran Torres (que asumió el rol de Lamine) no se atrevió a encarar Sidny Lopes Cabral en la derecha, en una actuación sorprendente dada la lucidez que atacante levantino había mostrado en esa posición durante los amistosos de preparación.
Una España bloqueada
Para fragmentar el catenaccio ajeno, además de dicha recomendación se aconseja acelerar las circulaciones con el fin de localizar grietas entre líneas, acumular desmarques de ruptura desde la segunda línea y precisar cambios de orientación que obliguen a bascular rápido a la muralla rival. Pues bien, el primero de estos requisitos no llegaría a completarse. Por un lado, la presencia de Gavi es contraproducente atacando en estático y, por otro, Pedri no brilló como se esperaba. El genio canario resplandece en el Barcelona, donde juega retrasado, en la base de la jugada, porque aporta fluidez y agilidad a la creación; con la selección compite en la mediapunta, donde el colectivo gana último pase pero pierde frescura en la distribución. Estas decisiones del seleccionador, sumadas a la eterna concatenación horizontal y lenta de pases, agigantarían a la resistencia caboverdiana.

Los 'Tiburones Azules' obraron una gesta con su histórica clasificación para este Mundial. Fue lo nunca visto en su país, mas no se puede calificar de milagro lo ocurrido, aunque liderasen un grupo compartido con el gigante Camerún, al que dejaron en la estacada. El proyecto inteligente y templado, cocinado durante años y basado en la captación de jugadores hijos de inmigrantes crecidos en Europa (de toda la convocatoria, sólo la mitad de los futbolistas han nacido en el archipiélago), ha derivado en un bloque sólido, que sabe encerrarse con consistencia y sostener esfuerzos prolongados en cuanto al físico y a la concentración. Su comandante sobre el césped es Kevin 'Linini' Pina (campeón de la liga rusa con el Krasnodar), un mediocentro defensivo astuto que expande las órdenes del seleccionador Pedro Leitao Brito, 'Bubista', que es el verdadero responsable de este éxito sin precedentes que también contempla los cuartos de final de la Copa África 2024. El compromiso de todos los jugadores es absoluto con el sacrificio colectivo y ante esa pasión le tocó crear a España.
Aymeric Laporte fue el futbolista español que mejor comprendió la receta en el inicio, saltando líneas en conducción y emitiendo pases largos precisos hacia los extremos. También Cucurella, que apiló movimientos sorpresivos a la espalda de la zaga oponente. Sin embargo, fue la presión adelantada la que brindó a los favoritos veneno. El nudo táctico ibérico le complicó la vida de verdad al seleccionado caboverdiano, que cuando quería salir jugando cometía pérdidas costosas y sólo le quedó el desahogo de enviar pelotazos para los pelease el punta Dailon Livramento, firmante de los goles que facturaron el billete para esta cita. En el sexto minuto Pedri indicó la ruta recuperando arriba y conectando un centro-chut que estrenó los guantes del meta Josimar Dias, 'Vozinha', héroe en su nación y que con 40 años se convertiría en el protagonista del legendario punto que certificarían en esta fecha.
'Vozinha' y Lamine Yamal
El primer tiempo se consumiría en un monólogo aplastante de la tercera mejor selección del mundo según la FIFA (70% de posesión). En términos generales hicieron las cosas bien, pero les faltó finura en tres cuartos de cancha y frenesí en las circulaciones para marcar pronto y quitarse de encima la creciente tensión. Tardarían media hora en conectarse a la lógica que demandaba el encuentro. Hasta entonces, poco bagaje. Las ocasiones no llegarían de manera consistente. Otra recuperación derivó en un chut centrado de Pedri en el minuto 16; Lopes Cabral intervino a tiempo para taponar una pared excelente tejida por Ferran Torres; en el 18 Rodri giró el juego para que Torres centrase de primeras un balón al que no llegó Mikel Oyarzabal por poco; y en el minuto 29 Laporte conectó con la subida de Cucurella, que pasó a Gavi para que esté rematase una pelota repelida por la zaga. El nuevo lateral del Real Madrid insistiría de inmediato con una volea alta desde el pico del área.

Cabo Verde no se quería encerrar y susurraba una elevación de líneas selectiva cuando los españoles daban pases hacia atrás. Pero antes del descanso no alcanzaron a estirarse más que tres veces, y sin mordiente. No chutaron a portería y sólo inquietaron a Unai Simón (titular indiscutible) tras un error de Rodri que Livramento usó para jugar a la lotería desde el centro del campo. El Balón de Oro rindió ofreciendo los mismos síntomas de lentitud y falta de chispa que ha mostrado tras su grave lesión en el Manchester City. Aún así, mantiene la clase y en el minuto 39 ideó la ocasión más peligrosa del evento. Pintó un cambio de juego perfecto hacia la incorporación de Cucurella, que centró con un cabezazo y Ferran estrelló su intento en el larguero, desde el punto de penalti. Oyarzabal capturó el rechace con un testarazo parabólico que 'Vozinha' despejó con una estirada de foto. A estas alturas España ya había acelerado un tanto. Y, claro, los africanos lo sintieron. Diney Borges le sacó a Oyarzabal una gran oportunidad, posterior al enésimo robo adelantado; Laporte y Cucurella volvieron a entenderse en una acción resuelta por Ferran con un zurdazo raso que detuvo 'Vozinha' -minuto 45-; Pedri puso en vuelo un córner que Aymeric cabeceó con potencia y el omnipresente arquero neutralizó con un paradón -minuto 47-; y Oyarzabal remató sin tino la única subida de Marcos Llorente, hoy lateral diestro, hasta la línea de fondo -minuto 49-. No hubo recompensa, pero los jugadores parecieron al fin disfrutar de la naturalidad que les ha devuelto a la cima de ese deporte. En vestuarios, el bagaje era de 12 remates completados, cuatro de ellos entre palos.
De la Fuente no tocó nada y sus muchachos afrontaron la reanudación en la misma sintonía. Presión alta, desmarques de ruptura y, sobre todo, alegría combinativa. Pedri tendió a filtrarse hacia los costados y abrió la espita generando un centro perfecto al que Oyarzabal no dio coherencia en el remate y un latigazo que se le fue arriba a Fabián Ruiz. La maquinaria prosiguió recuperando balones en campo rival y el motor del PSG volvería a chutar desviado a continuación. En el 55 Ferran topó su intento en los guantes del portero caboverdiano; en el minuto 57 Pedri dibujó un centro espectacular hacia la llegada desde atrás de Fabián, que peinó sin sorprender a 'Vozinha'. Era el momento de España... pero la ausencia de puntería emergió como un factor tan decisivo en esta jornada inaugural como la impaciencia.
Al tiempo que 'Bubista' metía piernas frescas para aguantar, De la Fuente recurrió a Lamine Yamal. La situación había hecho saltar por los aires la previsión optimista, que aconsejaba descanso para que el astro terminase de cicatrizar al 100% las molestias musculares. Antes del desenlace España ya había entrado en cierta precipitación, así que compareció su mayor estrella para el asedio definitivo. Y en cuanto que tocó el cuero subrayó su jerarquía. Torturó a Lopes Cabral, dejó solo a Llorente para que conectase con el remate de Mikel Merino que detuvo el guardameta -minuto 73- y puso un centro espinoso peinado por Merino y finalizado por Cucurella sin acierto en el segundo palo -minuto 83. El seleccionador africano reaccionó relevando a su sufrido lateral zurdo (uno de sus pilares, junto al creativo Jamiro Monteiro, el formidable 'Linini', el decisivo Livramento y el protagónico arquero) y ordenando acorralar a Yamal con dos contra unos continuos. Su plan funcionaría en plenitud, con sus 500.000 compatriotas frotándose los ojos, ya que no se descompusieron en ningún momento. Ni siquiera cuando desde el otro banquillo movieron a Ferran a la mediapunta, insertaron a Dani Olmo (especialista en espacios estrechos) y metieron en escena a Nico Williams. Un centro templado y resbaladizo de Oyarzabal repelido por Joao Paulo cerca de la línea de gol y un zurdazo demasiado cruzado de Rodri bajarían el telón a la impotencia de una delegación española que llegó a producir 27 disparos y sólo concedió uno entre palos, el cabezazo de Borges que desperezó a Unai Simón en el descuento. El fútbol y el Mundial no entienden de merecimientos. Como en 2010, la otra vez en la que los españoles arribaron a una Copa del Mundo como favoritos después de haber conquistado Europa, toca remar y tragar una decepción que con el tiempo virará su connotación. Ojalá, hacia el sano rebaje de la euforia y el conveniente toque de atención.
Ficha técnica
0- España: Unai Simón; Marc Cucurella, Aymeric Laporte, Pau Cubarsí, Marcos Llorente; Rodri (Nico Williams, min. 87) Hernández, Gavi (Lamine Yamal, min. 71), Pedri, Fabián Ruiz (Mikel Merino, min. 71); Ferran Torres (Dani Olmo, min. 81) y Mikel Oyarzabal.
0- Cabo Verde: 'Vozinha'; Lopes Cabral (Joao Paulo, min. 76), Diney Borges, 'Pico' Lopes, Steven Moreira; 'Linini' Pina, Laros Duarte (Deroy Duarte, min. 61); Monteiro (Arcanjo, min. 79), Jovane Cabral (Semedo, min. 61), Ryan Mendes; y Dailon Livramento (Nuno da Costa, min. 61).
Árbitro: Adham Makhadmeh (Jordania). Amonestó a Lopes Cabral y a Pedri.
Incidencias: partido correspondiente a la 1ª jornada del Grupo H de la Fase de Grupos del Mundial 2026, disputado en el Mercedes-Benz Stadium (Atlanta, Estados Unidos).