El político británico Nigel Farage, líder del partido populista de derechas Reform UK, anunció este martes su dimisión como diputado, con el objetivo de presentarse de nuevo a elecciones parciales en su circunscripción y revalidar el apoyo del electorado tras varios escándalos sobre financiación.
"Hoy dimito como diputado por Clacton on Sea (sureste de Inglaterra), forzando por tanto una elección parcial", dijo hoy en una rueda de prensa el político, de 62 años, para después añadir que se presentará a la reelección y "luchará para ganar y continuar la revolución política" iniciada por su partido.
Farage aseguró que quería dejar su futuro político en manos de la gente de su circunscripción y no de los medios de comunicación, después de que se revelase este domingo que no declaró ante el Parlamento una serie de donaciones recibidas del aristócrata británico George Cottrell, condenado en Estados Unidos, lo que podría incurrir en una infracción de las normas de la Cámara.
Tras las peticiones formales de algunos partidos de abrir una investigación parlamentaria sobre este asunto, Farage insistió: "No he hecho nada malo. No he infringido la ley de ninguna forma. No he utilizado dinero público de mala manera".
Según publicó el diario The Sunday Times, Cottrell, que cumplió ocho meses de condena en EE.UU. por fraude electrónico tras declararse culpable en 2017, proporcionó apoyo financiero y en especie a Farage durante el año previo a su elección como diputado el 4 de julio de 2024.
Las normas electorales británicas obligan a los diputados a declarar determinados donativos y beneficios relacionados con su actividad política, incluidos los recibidos en los doce meses anteriores a su elección.
En concreto, deben registrar los regalos superiores a 300 libras (351 euros o 401 dólares) percibidos en ese periodo, salvo cuando esos presentes "no pudieran razonablemente considerarse" vinculados a su actividad política.
A la luz de estas informaciones, Farage denunció un "acoso" mediático de la prensa durante años tanto a título personal como a sus allegados: "No toleraré que intimidéis a mi familia. No toleraré que se revele la dirección de dónde viven. No toleraré que ningún familiar esté en peligro por lo que decido hacer en mi vida pública. Os preguntaréis... ¿estoy enfadado? Bueno, no estado tan enfadado en mi vida".
Los partidos británicos se plantan
Los principales partidos británicos anunciaron este martes que no presentarán ningún candidato en las elecciones parciales provocadas por la dimisión del líder de la formación populista de derechas Reform UK, Nigel Farage, al considerar que los comicios son una estrategia que busca encubrir sus escándalos financieros.
El órgano rector del Partido Laborista, el Comité Ejecutivo Nacional, rechazó esta tarde disputar el escaño de la circunscripción de Clacton-On-Sea, argumentando que estas elecciones forzadas son un "circo" y que la investigación parlamentaria que enfrenta Farage sobre presuntas donaciones no declaradas "debe seguir su curso".
"Nigel Farage está envuelto en un escándalo de corrupción y está intentando desesperadamente cambiar de tema. Es patético y el Partido Laborista no va a tolerarlo", comentó un portavoz de la formación de izquierdas, actualmente al frente del Gobierno británico.
En el Partido Conservador, principal fuerza de la oposición, también dijeron que no concurrirán a las urnas de unas elecciones que, a su juicio, son "fraudulentas" y con el objetivo de "distraer" al electorado.
"Presentaremos un candidato en las verdaderas elecciones parciales, las que seguirán a la investigación de ética sobre las dudosas finanzas de Nigel Farage", comentó la líder de la formación 'tory', Kemi Badenoch.
El líder de los Liberaldemócratas -tercera fuerza-, Ed Davey, aseguró que el Gobierno británico debe "bloquear" la dimisión de Farage hasta que se concluyan las pesquisas parlamentarias: "Si una elección parcial se lleva a cabo, todos los partidos deberían apartarse. No podemos dar oxígeno a este proyecto de vanidad".